Por: Patricia Leitón 26 julio, 2013

Las compras públicas son un negocio millonario. Un estudio del Banco Mundial del 2009 estimó que significan entre 16% y 20% de la producción del país; es decir, podrían llegar a un monto de hasta ¢5 millones de millones al año.

Actualmente, existen múltiples formas con las cuales las instituciones públicas del país hacen sus compras, algunas incluso lo hacen todo a mano y con papel.

Esto hace que el Estado gaste más dinero en sus compras, que solo participen unas pocas empresas y abre portillos para la corrupción, dijo Alicia Avendaño, directora de Gobierno Digital.

La unificación del sistema de compras públicas procura que todo el proceso se publique en Internet y sea de acceso libre, de manera que cualquier persona pueda comparar precios y conocer las ofertas de las empresas. Entre los sistemas que hay, el Gobierno escogió la plataforma Mer-Link para hacer la unificación.

Código producto. Avendaño explicó que una vía importante mediante la cual Mer-Link ataca la corrupción, es que utiliza un código producto, el cual es el que se asigna a los bienes que las entidades quieren comprar; es único e internacional. De esta forma, cuando el Estado quiere un producto la invitación les llega a todos los proveedores.

En otros sistemas disponibles aquí, al proveedor le dan un código para el producto que quiere vender, que no es unificado, y le pueden asignar un código diferente a otro proveedor por el mismo producto. Esto se presta para que, cuando sale la oferta de compra del Estado, según los códigos que se publiquen, participen unos proveedores y otros queden por fuera.