Producción bajó un 8,4% interanual a agosto y empresas prevén despidos

 21 septiembre, 2015

EFE. Shanghái. El sector chino del automóvil, el mayor del mundo tras años de ventas récord gracias al auge económico del país, afronta ahora una honda reestructuración por la ralentización económica y la crisis de las bolsas de este verano.

El grupo Volkswagen sobresale como el primer fabricante internacional que entró a China en 1984. | AFP
El grupo Volkswagen sobresale como el primer fabricante internacional que entró a China en 1984. | AFP

En eso coinciden varios expertos y así se deduce también de algunas decisiones de Pekín en las últimas semanas.

Un informe, elaborado por el Centro de Investigación y Desarrollo del Gobierno, la Sociedad de Ingeniería Automovilística de China y el grupo Volkswagen (el primer fabricante internacional que entró en el país, en 1984), critica que el sector se rija aún por los mismos principios que hace 20 años.

Las ventas de automóviles en China bajaron un 3% interanual en agosto, hasta 1,66 millones de unidades, mientras que la producción cayó un 8,4 % hasta 1,57 millones, y algunas empresas están empezando a preparar planes para recortar empleo y capacidad de producción.

En el conjunto del 2014, las ventas subieron un 6,9% hasta alcanzar un récord de 23,49 millones de unidades, mientras que la producción aumentó un 7,3% en el 2014, hasta 23,72 millones.

La estabilización de las ventas de automóviles “minará gravemente” la rentabilidad de los fabricantes chinos, y muchos serán absorbidos o saldrán del mercado, según diagnosticó esta misma semana la propia Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, el principal organismo planificador económico del Gobierno comunista.

En vez de introducir medidas de estímulo económico, como las que en el 2008 y 2009 llevaron a que el sector registrara aumentos anuales en ventas récord, Pekín decidió que es el momento de que cierta selección natural ajuste tales problemas estructurales.

El organismo propone que los fabricantes chinos más débiles se fusionen o se dejen absorber, lo que solucionaría el tradicional gran problema del sector: el excesivo número de fabricantes (más de un centenar, incluyendo los productores locales de provincias) y su cada vez más excesiva capacidad de producción.

Para Zhang Junyi, responsable del Centro de la Competencia Automovilística, de la consultora alemana Roland Berger en Shanghái, precisamente en estas gamas más bajas se dará la próxima batalla, que puede marcar un antes y un después.

Aunque Zhang opina que, de media, las ventas crecerán entre un 5% y un 6% anual en los próximos años, las gamas bajas son ahora el mejor terreno para que las multinacionales sigan creciendo en el país.

Prueba de ello son los planes, confirmados por Volkswagen, de lanzar una nueva marca de bajo costo en China para el 2018, en competencia directa con los fabricantes locales.

Etiquetado como: