6 marzo

París. AFP. La compra anunciada de Opel por PSA (marcas Peugeot, Citroën y DS) representa una oportunidad de crecimiento externo para el grupo automovilístico francés, pero también desafíos industriales, sociales y políticos.

El consejo de vigilancia de PSA dio el viernes pasado luz verde a esta operación que oficializarán hoy lunes por la mañana con una rueda de prensa en París. Se convertirá así en el segundo constructor de vehículos en Europa, por detrás de Volkswagen.

Luego habrá que asegurarse de que el matrimonio con un socio de cultura empresarial diferente y en rojo desde hace 16 años llegue a buen puerto. Alemania y el Reino Unido, donde Opel tiene fábricas, no lo perderán de vista.

Los detalles de la transacción se desconocen, principalmente el monto, los acuerdos para las jubilaciones o el futuro de las patentes.

La compra de Opel creará un gigante del automóvil, estima el presidente ejecutivo de Peugeot-Citroen, Carlos Tavares. | ARCHIVO
La compra de Opel creará un gigante del automóvil, estima el presidente ejecutivo de Peugeot-Citroen, Carlos Tavares. | ARCHIVO

El presidente ejecutivo de PSA, Carlos Tavares, afirmó que la compra de la división europea de General Motors es una ocasión para crear un “campeón europeo del automóvil”.

Si hubiera existido en 2016, un grupo PSA-Opel habría producido 4,3 millones de vehículos y controlado el 16% del mercado europeo, frente al 24% de Volkswagen.

“Esta empresa necesita ayuda. Consideramos que a la vista de nuestro balance podemos ayudar” a enderezarla, afirmó Tavares, a la cabeza desde hace tres años del restablecimiento espectacular de PSA.

El objetivo, según Tavares, es que Opel pueda beneficiarse del método y de los ahorros a gran escala viables con un perímetro más amplio.

El rival francés de PSA, Renault, ahorró 4.300 millones de euros en 2015, compartiendo con su socio Nissan las funciones de ingeniería, fabricación y logística, compras y recursos humanos.

“Para reducir los costos, hace falta más volumen. Cuando no se está en el segmento ‘premium’ (gama alta), todo depende de los costos, sobre todo de compra, que son un segmento enorme”, confirma Marc Staudenmayer, socio de la consultoría Advancy, presente en Francia y en Alemania.