Representantes de la Bolsa de Diamantes de Panamá reconocen interés de atraer al sector joyero de Costa Rica

 18 marzo, 2015

San José.

La primera bolsa de diamantes de América Latina inició su operación en enero pasado, pero será del 27 al 30 de abril cuando se celebre la inauguración de manera oficial.

Panamá es el país en el que está ubicado este proyecto, que albergará comerciantes de diamantes, gemas, piedras preciosas y todo tipo de joyas.

La bolsa se ubica cerca del Aeropuerto Internacional de Tocumen y de la ciudad de Panamá.

Esta nación fue seleccionada posterior a un análisis de los mercados latinoamericanos, en donde destacó gracias a condiciones favorecedoras como estar dolarizado, contar con seguridad jurídica, ser un país de habla hispana, entre otros, explicó Judy Meana, vicepresidenta de PDE.

La Bolsa de Diamantes de Panamá (PDE, por sus siglas en inglés), es una organización sin fines de lucro que fue creada para promover la industria de la joyería en América Latina.

Representantes de la PDE estuvieron recientemente en Costa Rica para promocionar el proyecto, pues consideran que la cercanía geográfica de Panamá hace que esta plataforma de negociación se convierta en un foco de atracción para el sector joyero del país.

La Bolsa de Diamantes opera en un edificio provisional, pero en el 2017 inaugurará nuevas instalaciones.
La Bolsa de Diamantes opera en un edificio provisional, pero en el 2017 inaugurará nuevas instalaciones.

Las funciones de esta iniciativa serán concentrar en un solo sitio a todos los productores de joyería, para que los compradores puedan tener una variedad de joyas y mercancías de todos los precios y calidades.

Una de las fortalezas de esta bolsa, es que está ubicada en una zona franca, razón por la que la materia prima y las joyas terminadas que adquieran los comerciantes tendrán un menor costo, al estar libres de impuestos, aseguró Meana.

Su fin principal es que las oportunidades de los joyeros de la región aumenten, sin que se considere que Panamá será competencia con cada uno de los mercados, explicó Ali Pastorini, directora del Comité de Marketing de la PDE.

Si un empresario de esta industria desea ser miembro de la bolsa, deberá presentar ciertos requisitos, además de un pago anual de $240.

Al unirse a esa red de comerciantes, podrá también acceder a las 30 bolsas restantes que están ubicadas en países como Estados Unidos, Dubai, Italia, y Bélgica.

El proyecto consta de dos etapas, para una inversión total de $200 millones. La primera fase ya está ejecutada y se trata de un edificio de dos pisos, con 60 oficinas de alquiler y espacios para realizar intercambios.

Por su lado, la primera de la fase dos se pondrá en abril, y el nuevo espacio será inaugurado en el 2017. Será un edifico icónico, en donde los pisos superiores serán para empresas de joyería, mediante oficinas que en este caso adquiridas por venta y no alquiler. La parte inferior será un centro comercial, con tiendas de venta al detalle.

Industria costarricense. Representantes de la PDE estuvieron recientemente en suelo nacional para realizar encuentros con posibles joyeros interesados. Dentro de la lista estuvieron negocios como Müller y Daoro, además de la Escuela Crisol de Joyería Artística, entre otros.

En las citas se resaltó que previo a que existiera la bolsa panameña, los comerciantes costarricenses tenían que viajar a esos otros países, pero ahora cuentan con una opción más cercana.

Según Pastorini, en Costa Rica se ve potencial de crecimiento, en donde los empresarios pueden expandir su negocio no solo en Latinoamérica, sino también en el mundo entero.

Según Heli Cordero, de la Joyería Topacio, en Cartago, el mercado costarricense es pequeño, pero es una buena oportunidad para que se genere una conexión entre personas que se dediquen a diversos ámbitos de la joyería.

También, existe una gran posibilidad de que en el caso de incurrir en menos costos, también el consumidor recibirá mejores precios en el país, añadió Cordero.