Empresarios temen que octubre sea un mes con muchos problemas

Por: Marvin Barquero 5 septiembre

San José.

La caída en la llegada de turistas de Estados Unidos, que alcanzó el 2% al primer semestre de este año, impactó fuertemente la ocupación hotelera en Costa Rica, la cual bajó cinco puntos porcentuales en junio pasado, respecto a igual mes del 2016.

Además, las dificultades de la industria podrían extenderse, especialmente en setiembre y octubre, los meses tradicionalmente de menor demanda.

Así lo manifestaron empresarios del sector, luego de analizar los resultados de la encuesta de ocupación, aplicada y distribuida por la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH).

Las últimas cifras disponibles de ese sondeo son a junio pasado. Un total de 78 hoteles respondieron a la encuesta, realizada entre el 3 y el 27 de julio pasados, y se determinó una ocupación promedio del país para ese mes del 55,3%.

Los hoteles acuden a tarifas reducidas y a brindar otros servicios para atraer visitantes. La Cámara de Turismo Guanacasteca, por ejemplo, asegura que en la zona hay tarifas de hasta $80 con todo incluido.
Los hoteles acuden a tarifas reducidas y a brindar otros servicios para atraer visitantes. La Cámara de Turismo Guanacasteca, por ejemplo, asegura que en la zona hay tarifas de hasta $80 con todo incluido.

Ese resultado es cinco puntos porcentuales menor a la ocupación obtenida en igual mes del 2016, recordó Flora Ayub, presidenta de la CCH. También, representa una notable caída respecto a los últimos dos meses de la temporada alta turística, marzo (75,4% de ocupación) y abril (66,7%), de acuerdo con los resultados de la encuesta.

En junio, las zonas más golpeadas del país fueron el Caribe, donde se reportó 42% de ocupación, es decir, solo cuatro de cada 10 habitaciones se contrató, y Puntarenas, con 51% de demanda, según la respuesta de los empresarios.

El sondeo también consulta las expectativas para los meses siguientes. El promedio general del país presentaba un repunte al 67% en julio, debido especialmente a las vacaciones de medio año, pero volvía a caer al 60% en agosto.

Para el mes pasado, los hoteleros del Pacífico sur esperaban vender apenas un 49% de las habitaciones, mientras los de Puntarenas 54%. Esas fueron las zonas con menos expectativas.

Priscila Solano, presidenta de la Cámara de Turismo Guanacasteca (Caturgua), aseguró que en esa zona la situación es muy grave y que en algunos casos específicos y lugares las mermas en vistación han rondado el 30%. El problema, agregó, es que se presentó todo el año y afectó a todo tipo de negocios, de cinco estrellas, de menos estrellas, grandes, pequeños y hasta las denominadas cabinas.

Impacto en cadena

Solano y Ayub coincidieron en que el menor ingreso de estadounidenses ha sido un factor fundamental para golpear la demanda hotelera en Costa Rica.

En el primer cuatrimestre del año ya se sentía el impacto de la menor visitación de estadounidenses, lo cual se ratificó al actualizar la cifra al primer semestre el año (acumulado de enero a junio).

Según Solano, el país debió repartir los recursos para estar presente en ferias y otros eventos de promoción turística en su plan por atraer a más turistas europeos. Eso causó que se tuviera que dejar de asistir a algunos eventos estadounidenses.

Se espera, dijo Solano, que se vuelva a retomar una mayor promoción en la potencia norteamericana, pues es el mayor generador de turistas hacia Costa Rica. En el primer semestre de este año, 42,5% de los visitantes fueron estadounidenses, según las cifras publicadas en la página web del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Europa, por ejemplo, representó 14,2% de los ingresos acumulados entre enero y junio pasados.

Según Ayub, también tiene que ver una ligera caída tradicional en el turismo de Estados Unidos luego de un cambio de Gobierno, que estimaban se revirtiera hacia el final del primer semestre, pero no sucedió.

La situación en Guanacaste impacta a otros sectores que dependen de la afluencia del turismo, entre ellos el comercial, explicó Solano.

Kristian Faerron, gerente propietario de los supermercados Luperón, uno ubicado en playas del Coco, y otro en Playa Hermosa, estimó que las ventas han caído entre 15% y 20% respecto al año pasado. "Estamos a niveles de ventas del 2014", enfatizó.

En vista de que en el sector comercial es muy complicado reducir costos, por ejemplo en la factura de energía, Faerron dijo que debió acudir a reducir los empleados en la misma proporción en que cayeron las ventas.

Igual hacen los hoteleros, reconocieron Ayub y Solano, por separado. Es más, en este caso los empresarios contratan una parte del personal fijo y otra parte por contratos temporales, en el entendido de que cuando cae la demanda se les debe cesar.