17 noviembre, 2014

De jóvenes, estudiamos en orden. Los textos eran ordenados. Las explicaciones también. Lo mismo que los instructivos. Hoy, la nueva generación no sigue instrucciones en orden. La Red no ofrece la información en orden. La regla es ir saltando de una página a otra e ir construyendo un archipiélago cuyos elementos luego se conectan, nutridos por la misma red o por la frase que seguramente es el santo y seña del aprendizaje moderno: Mae, ¿Cómo es esta vara?

¿Aprenden los profesores tradicionales de esta tendencia? Sugiero estos pasos: primero, investiguen, ojalá junto con sus colegas, cuáles son las dificultades que los estudiantes han tenido con el tema que ustedes van a desarrollar. Segundo, tengan un claro mapa que muestre las relaciones conceptuales de lo que quieren que aprendan sus estudiantes. Tercero: preparen una explicación no exhaustiva, que muestre el territorio e invite a recorrerlo. Cuarto, busquen los conceptos portal, aquellos sin los cuales no se puede acceder a otros. Por ejemplo, no se puede acceder al concepto de fuerza sin el concepto de masa. No se puede acceder al concepto de aceleración sin el de velocidad.

Quinto, busquen los conceptos preñados. Conceptos que si se entienden nos hacen accesibles otros. Por ejemplo, el concepto de ventaja competitiva nos pone en condición de entender estos otros: fortalezas, singularidad estratégica de la empresa, complejidad de la competencia, trade offs (intercambios compensatorios),

Sexto, formalicen las redes de aprendizaje para que el mae, a quien conviene preguntarle esté más disponible y no haya que buscarlo mucho. Séptimo, olviden la magistralidad y asuman la tutoría. La clase magistral se parece mucho al shot que hay que tragarse a veces por pura presión. La tutoría se parece más al almuerzo buffet donde cada quien se sirve lo que quiere y como quiere. Cuando más se contribuye a la formación del estudiante es desde el coaching y no desde la magistralidad. Esté disponible para ser un poco, uno de los maes a quien el estudiante preguntará.

Vaya esto con amor, en las cercanías del día del maestro, a todos los maestros a quienes tanto debemos.