25 febrero, 2016

San José

La biomasa se cuela entre la matriz energética de las industrias del país con paso firme.

El interés de las industrias en disminuir su facturación eléctrica creciente y su consumo de búnker motivó el uso de calderas de biomasa con cada vez mayor potencia. En este momento, este biocombustible ocupa el 3% de la matriz de generación eléctrica en el país.

La inversión inicial puede ser de millones de dólares, pero esa inversión se recupera en un aproximado de cinco años, explicaron los empresarios la tarde de este jueves durante el II Foro Nacional de Energía Biomásica.

La energía a partir de biomasa se obtiene del aprovechamiento de la materia orgánica e industrial formada en algún proceso biológico o mecánico. Puede ser caña de azúcar entre otros residuos agrícolas, por ejemplo.

La energía a partir de biomasa se obtiene del aprovechamiento de la materia orgánica e industrial formada en algún proceso biológico o mecánico. Puede ser caña de azúcar entre otros residuos agrícolas, por ejemplo.
La energía a partir de biomasa se obtiene del aprovechamiento de la materia orgánica e industrial formada en algún proceso biológico o mecánico. Puede ser caña de azúcar entre otros residuos agrícolas, por ejemplo.

El caso de la productora de jugo de naranja Del Oro es un ejemplo. La empresa, que se ubica en Santa Cruz de Guanacaste, logra un ahorro del 28% con la caldera que instaló en el 2010 en comparación con lo que le costaba mantener una de búnker, dijo el jefe de Mantenimiento de la empresa, Raúl Jiménez.

El Pelón de la Bajura (dueño de la marca Tío Pelón) se ahorra de ¢98 millones a ¢127 millones por mes en su facturación eléctrica, comentó el expositor de la empresa en el Foro, Milton Moreno.

Los ahorros no solo se perciben en las finanzas de las empresas sino en su huella de carbono. El Pelón de la Bajura, por ejemplo, cuenta con certificación de carbono neutralidad y vende parte de la energía generada al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) desde que se implementó el proyecto piloto de autogeneración distribuida.

Las oportunidades para crecer están abiertas, según los industriales, pero necesitan del apoyo de leyes que estimulen el uso de los biocombustibles tanto para el transporte como para la electricidad.

Una de estas leyes se encuentra en este momento en el Congreso, pero la Cámara de Industrias se opone a varios de sus artículos pues, según explicaron sus directivos, le extiende el monopolio a Recope sobre la compra de biodiésel.

Por su parte, las universidades como el Instituto Tecnológico de Costa Rica y la Universidad de Costa Rica estudian las especies de plantas que pueden ser más aprovechadas en la generación de biomasa.