27 abril, 2015

Fráncfort. AFP El patriarca del gigante automovilístico europeo Volkswagen, Ferdinand Piëch, de 78 años, renunció a su cargo de presidente del Consejo de Vigilancia del grupo, con efecto inmediato, luego de mantener fricciones con la alta jerarquía de la empresa.

La renuncia inmediata a todas sus funciones en Volkswagen, y especialmente a la presidencia del Consejo, fue anunciada el sábado. Su esposa Ursula Piëch también renunció a sus cargos en la empresa.

Piëch será reemplazado, provisionalmente, como jefe de la instancia de control por Berthold Huber, vicepresidente del Consejo de Vigilancia y expresidente del sindicato IG Metall.

El anuncio tuvo lugar poco después de una serie de turbulencias ocurridas en el más alto nivel en el segundo constructor automovilístico mundial.

Piëch, gran figura del mundo de los negocios alemán, era presidente del Consejo de Vigilancia del grupo desde el 2002. Recientemente había causado un gran revuelo al distanciarse del patrón del grupo, Martin Winterkorn, de 67 años, maniobra interpretada como una tentativa para deshacerse de quien durante años fue su protegido.

Piëch chocó con los miembros más influyentes del Consejo de Vigilancia, entre los que figuran representantes del personal; del Estado de Baja Sajonia, que es accionista del grupo, y su primo Wolfgang Porsche, quienes se pusieron todos del lado de Winterkorn.

La renuncia de Ferdinand Piëch a Volkswagen tiene efecto inmediato. Su esposa Ursula Piëch también renunció a sus cargos en la firma. | AFP
La renuncia de Ferdinand Piëch a Volkswagen tiene efecto inmediato. Su esposa Ursula Piëch también renunció a sus cargos en la firma. | AFP

El sábado, estos miembros indicaron en un comunicado que, tras discutir nuevamente sobre lo ocurrido, se constató amigablemente que la confianza recíproca necesaria para una buena colaboración ya no existía.

En tal contexto, Piëch y su mujer presentaron su renuncia.

Bastó con que este nieto del creador del famoso “Escarabajo” de Volkswagen tratara de medir su verdadera influencia en el grupo para provocar su salida.

Gran figura de la industria automovilística, Piëch decidió durante mucho tiempo el destino de los dirigentes de la empresa, que él comandó entre 1993 y el 2002. En el 2006, sacó de la compañía al antecesor de Winterkorn para colocar a éste, su protegido.

Desde entonces trabajaban como un tándem admirado y considerado uno de los elementos clave del éxito insolente del grupo poseedor de 12 marcas de autos y 600.000 empleados.

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