Green Integrated Energies, firma que desarrolla material de reproducción, considera que hay condiciones para hacer gran plan de siembra

Por: Marvin Barquero 2 agosto, 2016

San José.

El eventual uso comercial del biodiésel en Costa Rica está más cerca mediante ensayos realizados por empresas privadas, en la obtención de material de reproducción de la palmera de coyol y la higuerilla, en el cultivo de esas plantas y en la producción final del biocombustible.

Green Integrated Energies es una de esa empresas privadas, la cual en sus ensayos logró reducir el tiempo de germinación de la planta de coyol, de cinco años a solo seis semanas.

Mientras tanto, Agronegocios Costa Rica llegó este año al nivel de ofrecer productos biolubricantes y bioaerosoles logrados a partir de aceite extraído de la higuerilla.

Julian Burlage, socio de Green Integrated Energies, explicó que ese avance se logró luego de varios años de investigaciones. Hace tres años, señaló, lograron ese menor tiempo en la reproducción y actualmente ya están vendiendo material de reproducción (plantas) a escala comercial a varias empresas.

Ensayos ubicados en Bagaces, Guanacaste, permitieron acelerar la germinación de la palmera de Coyol, con lo cual se supera uno de los obstáculos para incentivar el cultivo de este producto.
Ensayos ubicados en Bagaces, Guanacaste, permitieron acelerar la germinación de la palmera de Coyol, con lo cual se supera uno de los obstáculos para incentivar el cultivo de este producto.

El coyol es una palmera cuyos frutos tienen alto contenido de aceite, el cual se utiliza como materia prima para la elaboración del biodiésel.

Por otro lado, la higuerilla es una planta que produce granos altamente aceitosos. Se puede sembrar en asocio con el café.

Carlos Blair, gerente y propietario de Agronegocios Costa Rica, explicó que productores impulsados por ellos ya tienen 100 hectáreas con higuerilla en la zona de Los Santos, Guanacaste y la zona sur.

De acuerdo con Burlage, la empresa Green Integrated Energies tiene en este momento capacidad para sumistrar hasta 100.000 plantas mensuales de coyol en caso de que exista la demanda.

Algunas empresas privadas, como ganaderías grandes y plantaciones de caña de azúcar, mantienen ensayos para el cultivo de Coyol con fines comerciales, comentó Burlage.

Estos ensayos privados no requieren de aprobación estatal y su avance es solo responsabilidad de los empresarios, reconocieron Burlage y representantes de otras compañías.

Estas iniciativas se conocen luego de que la empresa cooperativa Coopeciagro R. L. y la compañía Corporación Internacional de Energías Limpias Óptimas anunciaron avances en la consecusión de financiamiento para su plan de sembrar 120.000 hectáreas, especialmente con coyol para extraer biodiésel.

Aprovechamiento. La fruta de Coyol tiene actualmente tres mercados, anadió Burlage. Uno de ellos es el aceite para el biodiésel, pero también se puede triturar para obtener un rico alimento animal (en especial para el ganado) y se puede utilizar para encendido de calderas.

Esto permite que firmas como Panamerican Wodds se interesen en mantener ensayos con esa planta. Esta compañía tiene grandes plantaciones de teca en Guanacaste y ahora se adentra en el coyol.

Folkert Kottman, gerente general de la división Panamerican Plantation, explicó que buscan un cultivo que requiera de poca asistencia y que se siembre en áreas fuera del margen óptimo de la teca. En esa búsqueda, detalló, llegaron al coyol, pues se trata de una palmera que no necesita muchas condiciones óptimas.

Agregó que la empresa mantiene un ensayo para ver los resultados comerciales del coyol. Dijo que tienen posibilidad de sembrar comercialmente al menos entre 200 y 300 hectáreas.

En el ensayo, la compañía mantiene dos hectáreas de plantación de coyol, donde mide el desarrollo de las palmas, cuántas frutas produce cada palmera y la productividad general por hectárea. Después de eso se tomará la decisión de continuar o no con la plantación comercial.

Reconoció que luego de varios años de estudio, Green Integrated Energies presento resultados muy interesantes en cuanto a rendimientos. Además, se valora la posibilidad de instalar plantas extractoras de aceite y productoras de biodiésel en algunos puntos de la Península de Nicoya, lo cual abarataría el transporte y volvería más viable por costos la plantación comercial.

Por su parte, Blair aseguró que su compañía es la única que actualmente puede decir que tiene un producto final en el mercado. Dijo que al cambiar el biolubricante (aceite de motor) que ya tiene en el mercado la empresa, ese desecho se vuelve a utilizar como materia prima en la producción de biodiésel.

De esa manera, será un negocio muy rentable para las compañías autobuseras y para empresas con grandes flotillas de distribución de productos en Costa Rica.