Hay que digitar dato por dato; cada registro incorrecto se sanciona con ¢4.034

Por: Patricia Leitón 7 marzo, 2015

Las grandes empresas corren en estos días para cumplir con un nuevo requisito de tributación: el AMPO.

Se trata de una resolución del 24 de julio del 2014, que obliga a las empresas a entregar gran cantidad de información por medio de la herramienta Análisis Multifuncional Programado y Objetivo (AMPO).

“La información solicitada es muy amplia y detallada respecto de los plazos que se han dado. Hay que subir la información dato por dato, sin que se puedan importar archivos”, explicó el exdirector de Tributación, Adrián Torrealba.

El requisito lo deben cumplir solo los grandes contribuyentes y, según la resolución, Tributación busca contar con información de calidad que posibilite mayor efectividad en el control.

“La tendencia en el mundo es hacia contar con más información de los contribuyentes y, en tal sentido, la Dirección General de Tributación se matricula en con esa línea”, opinó el exdirector de Tributación, Francisco Villalobos.

Tarea complicada. Alan Saborío, coordinador de la Comisión Fiscal de Unión de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), aseveró que están conscientes de que trabajar en la formalidad tiene un costo, el cual están dispuestos a asumir con responsabilidad.

Una funcionaria de Deloitte trabajaba ayer en la declaración AMPO, que es una herramienta para que las grandes empresas entreguen a Tributación gran cantidad de información. El plazo para el cierre del 2014 es el 19 de marzo. | RONALD PÉREZ
Una funcionaria de Deloitte trabajaba ayer en la declaración AMPO, que es una herramienta para que las grandes empresas entreguen a Tributación gran cantidad de información. El plazo para el cierre del 2014 es el 19 de marzo. | RONALD PÉREZ

No obstante, cree que la Administración Tributaria debería tener como contrapartida un uso eficiente de la información y, sobre todo, un combate a la informalidad que hoy no efectúa porque enfoca los esfuerzos en quienes laboran en la formalidad.

“La información solicitada es excesiva en términos de la capacidad de procesamiento y gestión de la Administración Tributaria y, en algunos casos, sin mayor trascendencia tributaria en términos de fiscalización”, manifestó Saborío.

Carlos Camacho, presidente del Grupo Camacho, explicó que no solo es cumplir con los registros el 19 de marzo, sino que, una vez hecha esta tarea con base en el cierre 2014, la información ya estará desactualizada y tienen 10 días de plazo para actualizaciones continuas. En la práctica, dijo, esto implica refrescar el AMPO al menos dos veces al mes.

Sharon Alvarado, consultora de impuestos de Deloitte, explicó que si hay un error en la información suministrada, la sanción es de un 1% del salario base por cada registro incorrecto (eso es ¢4.034 por cada yerro).

Alvarado detalló que la herramienta tiene algunas limitaciones que hacen que el proceso de digitación sea lento y, una vez incluida la información, no son fácilmente detectables los errores de transcripción.

Otros aspectos que preocupan, son la capacidad de Tributación para administrar la información, la confidencialidad de esta, y que se solicitan datos de los accionistas, mientras que, por otro lado, está en consulta un decreto para crear un Registro de Accionistas, por lo que habría que entregar la información por dos vías distintas.

“Lo extraño es que la Administración justifica su solicitud sobre bases diferentes en cada instrumento”, añadió Saborío.

Se consultó a Tributación sobre sus objetivos y se le plantearon las inquietudes, mas no se obtuvo una respuesta suya.

Etiquetado como: