Estudio indica que no hay suficientes expertos en niveles superiores y medios

Por: Marvin Barquero 18 octubre, 2014
El 22 de agosto pasado se inauguró la empresa Bekaert, dedicada a la transformación de cables. Firmas como esta demandarán gran cantidad de técnicos en los próximos cinco años, según cálculos de Cinde. Wálter Rodríguez, por ejemplo, es especialista en mecánica industrial. | PABLO MONTIEL
El 22 de agosto pasado se inauguró la empresa Bekaert, dedicada a la transformación de cables. Firmas como esta demandarán gran cantidad de técnicos en los próximos cinco años, según cálculos de Cinde. Wálter Rodríguez, por ejemplo, es especialista en mecánica industrial. | PABLO MONTIEL
Pirámide de la educación en el país.
Pirámide de la educación en el país.

Costa Rica arrastra una escasez de técnicos con alto grado de especialización en áreas como ciencias de la tierra y el espacio, biotecnología e ingenierías.

Esta debilidad se reconoce en el Informe Estado de la ciencia, la tecnología y la innovación , de este año, un análisis hecho por el Programa Estado de la Nación.

Según ese informe, en la década del 2001 al 2011, el porcentaje de graduados a nivel de posgrado en ingenierías y tecnologías se estancó en un 6% del total, por debajo del promedio del 14% que presentó América Latina en el 2011.

Dice, además, que el país tiene una amplia base de operarios calificados, pero presenta avances exiguos en la capa de técnicos medios y superiores.

También concluye que la oferta de carreras y el número de títulos universitarios tienden a concentrarse en ciencias sociales, económicas y educación.

En el 2014, solo 38 de las 75 carreras con acreditación tienen relación con la ciencia y la tecnología, dice el documento.

La Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) resaltó un mejoramiento de la relación entre la academia y las necesidades del mercado laboral.

Pero señaló que el país debe seguir mejorando el currículo universitario y aumentar los cupos disponibles en carreras de más demanda y oportunidades. Agregó que se deben garantizar tiempos de respuesta oportunos y eficientes en la creación de nuevas carreras y especialidades.

Cinde lanza esta advertencia al tiempo que estima una necesidad de 36.000 técnicos, entre el 2015 y el 2020, calculada según las expectativas de atracción de inversiones.

Bases. La Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA) y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) reconocieron que se basan en los análisis realizados por el Consejo Nacional de Rectores (Conare) para tomar decisiones en cuanto a carreras, cupos y aperturas.

Pero el Conare solo hace un estudio del seguimiento de personas graduadas, por medio del Observatorio Laboral de Profesiones (OLAP). El último informe reveló que las áreas con menos desocupación fueron ciencias de la salud, con 0,96%; ingenierías, con 1,66%, y ciencias económicas, con 1,95%. Mientras, las de ciencias sociales presentan un 2,42% de desempleo, detalló la encuesta.

Laura Centeno, de la empresa Manpower, consideró que la debilidad en la formación de talento técnico es culpa de los sectores involucrados (universidades, empresas, Gobierno y estudiantes).

Un 54% de los empleadores dijo tener problemas para cubrir posiciones, pese a que el país mantiene altos niveles de desempleo, según la última encuesta de Manpower.

Esa empresa de análisis advierte de que uno de los grandes factores del problema es cultural, con dos aristas. La primera es que persiste el temor de los estudiantes de matricularse en carreras técnicas, y la segunda, que se mantiene la percepción de que una carrera técnica de nivel de colegio o parauniversitaria no tiene aceptación en el mercado laboral.

Actualmente, carreras de primer nivel técnico en contabilidad, inspección de calidad, mecánica de precisión o mantenimiento industrial tienen gran demanda.

Manpower solo recordó a los estudiantes que las empresas se especializan cada vez más y, por lo tanto, exigen un segundo o hasta tercer idioma. De aquí que se debe aprender inglés y otra lengua.