Mayor ingreso de turistas no logra paliar temporada de menores reservaciones

Por: Marvin Barquero 18 junio

San José.

Los empresarios hoteleros se preparan para afrontar el periodo de más descenso en la demanda de habitaciones, el cual comienza a golpear en mayo y se extiende hasta el pico más bajo en setiembre, de acuerdo con los datos históricos de la industria.

Este año no es la excepción, pues la encuesta de ocupación realizada por la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH) reveló una expectativa de ocupación de 51% en mayo, en promedio, para todo el país, lo cual significa un descenso de 16 puntos porcentuales respecto a la ocupación promedio del 66,7% reportada por los empresarios en el mes de abril pasado.

La encuesta de abril se completó entre el 2 y el 31 de mayo del 2017 y fue contestada por una muestra de 76 hoteles distribuidos en todo el país, informo la CCH.

Durante el mes de marzo pasado, los hoteleros reportaron una ocupación del 75,4% promedio para el país lo cual significa que ya en abril se presentó un descenso en la demanda de habitaciones.

Esto sucede mientras Costa Rica presenta un incremento en la llegada mensual de visitantes extranjeros, durante los últimos cuatro años, de acuerdo con las cifras reportadas en los anuarios estadísticos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

Flora Ayub, directora ejecutiva de la CCH, reconoció que no hay concordancia entre el incremento en la llegada de turistas y las cifras bajas de ocupación hotelera.

Ella aseguró que eso tiene una explicación: la creciente oferta de condominios disponibles en diferentes plataformas en Internet, que significan una competencia desleal contra los hoteles establecidos.

Esos condominios no pagan impuestos y tienen tarifas de electricidad y agua domiciliarias, mientras que los hoteles deben afrontar tarifas comerciales por esos servicios, denunció Ayub.

Agregó que desde hace más de cinco años los hoteleros vienen denunciando este creciente problema y han dejado claro también que tiene un fuerte impacto negativo en la recaudación de tributos.

Ayub resaltó el avance alcanzado en enero de este año, cuando el Ministerio de Hacienda logró una interpretación de la Ley para mejorar la lucha contra el fraude fiscal, con lo cual se obliga a quienes alquilen casas, apartamentos y condominios en periodos menores a un mes a pagar impuestos de ventas y de renta.

Pero Ayub dijo que ahora el problema es hacer cumplir la ley, pues se requiere identificar a esas personas y obligarlas a pagar los tributos.

Creatividad

La presidenta de la Cámara de Turismo Guanacasteca (Caturgua), Priscila Solano, también aseguró que la baja en la ocupación hotelera se mantiene en algunos meses como consecuencia de que los turistas se hospedan en casas y condominios. Ese fenómeno, aseguró, también se está presentando fuertemente en la región Chorotega.

Ante tal problema, Solano dijo que los hoteleros tendrán que acudir a estrategias creativas para atraer a los clientes.

"Va a tener que ver un poco con tarifas, pero también darles a los huéspedes mayores condiciones para que se sientan como en casa. La alimentación, por ejemplo, se puede diversificar un poco más y se les puede dar una experiencia única, adecuada a las características y a la cultura del país y la región donde la persona está de visita", detalló la dirigente de Guanacaste.

El servicio, la relación con la cultura y las comidas hacen la diferencia entre un condominio y una habitación de hotel, consideró Solano.

Ayub, por su parte, recordó que no pagar ni impuestos, ni salarios de ley, ni patentes y tener servicios a tarifas más bajas se convierte en una competencia desleal.

Aseguró que los hoteleros acuden a ofertas y promociones en los meses de más baja demanda, destinadas en particular hacia el turista costarricense, pero dijo que no se ha logrado cambiar el comportamiento de los nacionales, quienes vacacionan en su gran mayoría solo en Semana Santa, en vacaciones (escolares) de medio año y a fin de año.

Por eso, en las cifras de ocupación, se nota una recuperación hacia finales de junio y las dos primeras semanas de julio.