Por: Esteban Ramírez 5 mayo

Cuando uno repasa con más calma los planes del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), de comenzar a utilizar la tasa de referencia interbancaria (TRI) como base para sus créditos en colones y dólares, comprende que el cambio debe ser bien analizado en el sistema financiero por sus potenciales implicaciones.

Uber se pasea por la banca
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La tasa TRI es calculada desde hace un año por encargo de la Cámara de Bancos e Instituciones Financieras y consiste en un promedio ponderado –por monto captado– de las tasas de interés que pagan 17 entidades financieras en el país.

A diferencia de la tasa básica, que refleja el costo de las captaciones en todos los plazos, la tasa TRI es un promedio para 10 diferentes periodos de inversión: una semana, un mes, dos meses, tres, seis, nueve, 12, 24, 36 y 60 meses. Esto permite un espectro más amplio de costos de captación. Así, una pregunta inicial sería ¿cuál o cuáles plazos usará el Banco Nacional?.

Dependiendo de la decisión, el cambio podría derivar en magnitudes y velocidades de ajuste en las cuotas de los créditos, distintos a los actuales. Hoy la tasa básica pasiva, por ejemplo, está en 4,60%, mientras que la TRI a tres meses se ubica en 3,74%, y la de seis meses, en 5,99%; si el Nacional tomara como referencia esta última, la base para calcular el interés de sus créditos subiría 139 puntos básicos sobre la tasa básica.

Entonces, es lógico preguntarse si cambiar de indicador de referencia encarecería el costo del crédito. En la Cámara consideran que no porque las entidades financieras podrían reducir o ampliar el margen extra que cobran sobre la tasa TRI, para modular el interés total.

A nadie debería extrañar que, lo que comenzó con un primer paso en el BNCR, luego se extienda a otras entidades financieras adscritas a la Cámara, y que la tasa TRI se convierta en una estándar de referencia de uso generalizado. Uno supone, además, que las entidades financieras solo podrán adoptar la tasa TRI en los nuevos contratos de crédito.

Si ocurre esto, la tasa básica comenzaría a ser cada vez menos relevante en las operaciones en colones. La función que antes cumplía el Banco Central de calcular un interés promedio de mercado pasará a ser función de los intermediarios, y eso dirige la mirada a los mecanismos que deberían existir para garantizar la calidad de la información que se brinda a la empresa encargada de calcular la tasa TRI y para proteger al consumidor de potenciales abusos. eramirez@nacion.com