Si la inflación sube y las tasas no, se desestimula el ahorro

Por: Patricia Leitón 8 abril
El alquiler de vivienda, el gas licuado y la papa figuraron entre los principales bienes con mayor efecto positivo en marzo (presionaron el índice al alza).
El alquiler de vivienda, el gas licuado y la papa figuraron entre los principales bienes con mayor efecto positivo en marzo (presionaron el índice al alza).

San José

La tendencia al alza que muestra el índice de precios al consumidor impactará otros indicadores económicos, como las tasas de interés nominales, los salarios nominales, los alquileres y los impuestos a los combustibles.

El alquiler de vivienda, el gas licuado y la papa figuraron entre los principales bienes con mayor efecto positivo en marzo (presionaron el índice al alza).
El alquiler de vivienda, el gas licuado y la papa figuraron entre los principales bienes con mayor efecto positivo en marzo (presionaron el índice al alza).

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) anunció el viernes 7 de febrero que el índice de precios al consumidor subió 1,58% en marzo del 2017 respecto a igual mes del año anterior. Este es el mayor aumento registrado en casi dos años.

Según el comunicado del INEC, durante marzo los bienes y servicios que mostraron un mayor efecto negativo en el indicador (por su reducción y por la importancia en el presupuesto de los hogares) fueron el tomate, la cebolla y la gasolina.

Por otra parte, el alquiler de vivienda, el gas licuado y la papa figuraron entre los principales bienes con mayor efecto positivo (presionaron el índice al alza).

El economista Fernando Naranjo explicó que si la inflación aumenta, y las tasas de interés nominales (las que publican las entidades al público) no suben, entonces las tasas de interés reales (las que indican al ahorrante cuánto puede comprar con los rendimientos) disminuyen y eso desincentiva el ahorro.

"Cuando hay más inflación, si los intereses nominales no se ajustan, bajan los intereses reales. Entonces lo lógico cuando viene un proceso de aumento en inflación, es que las tasas de interés también se ajusten", explicó.

El economista resaltó que lo anterior llevará a un aumento en la tasa básica pasiva, que a su vez va a acrecentarse por el ajuste que hizo el Banco Central en la tasa de política monetaria, de medio punto porcentual.

Angélica Villegas, gerente de Estrategia de Aldesa, comentó que el movimiento en la tasa de política monetaria se da básicamente porque la inflación ha venido mostrando una fuerte tendencia al alza desde julio del 2016.

Si las tasas de interés suben, así como los precios de bienes y servicios, el gasto del Gobierno en intereses y compras aumentará, lo cual afectaría un déficit fiscal que se mantiene alto desde el 2010.

Además, según Naranjo, con mayor inflación será difícil para el Poder Ejecutivo mantener una política de prácticamente ningún ajuste en los salarios; por lo tanto, el gasto en remuneraciones también subirá.

El economista Miguel Loría explicó que el efecto en salarios no es inmediato, sino que si la tendencia se mantiene, será un factor a tomar en cuenta en la próxima negociación, que será a mitad de año.

Loría consideró, además, que si la tendencia continúa, podría tener implicaciones sobre el tipo de cambio, pues son variables que se retroalimentan.

No obstante, Naranjo consideró que eso sucedería si el Banco Central mantiene una política neutral y decide no perder reservas monetarias para evitar un incremento; no obstante, ese no es el camino que ha seguido.

"Como el Banco Central viene perdiendo reservas internacionales desde el año pasado, yo no sé exactamente cuál va a ser la repercusión, porque depende de la política cambiaria del Banco Central", dijo Naranjo.

Hay también otros indicadores que están ligados a la variación del índice de precios, como el impuesto a los combustibles y los ajustes en los alquileres.

En el caso de los combustibles, el ajuste es trimestral, y en el primer trimestre de este año el indicador de precios subió 0,55%. En los alquileres, la revisión es anual.

Naranjo comentó que es claro que este año la inflación será mayor a la del 2016, que fue de 0,77%. La meta del Banco Central es mantener el indicador entre 2% y 4%.