Por: Patricia Leitón 5 octubre, 2013

Patricia Leitón

El próximo lunes el precio máximo que podría alcanzar el dólar llegará a los ¢800,05, con lo cual dicho techo se aleja en un 60% del piso o precio mínimo, el cual sigue en ¢500.

La actual distancia entre el piso y el techo, según economistas consultados, hace que el precio máximo sea irrevelante e incluso cambia el sistema de bandas establecido inicialmente.

“Se podría decir que tenemos un sistema de banda cambiaria a la baja, pero de flotación administrada al alza, aunque no se ha anunciado oficialmente, por lo que genera dudas en los agentes económicos por ser poco transparente el esquema que impera”, comentó el economista y exvicepresidente del Banco Central, Luis Mesalles.

Al respecto, Róger Madrigal, director de la División Económica del Banco Central contestó que el criterio de intervención sobre fluctuaciones violentas está en la Ley Orgánica del Banco Central, artículo 87 y los parámetros de la banda se establecieron hace más de cinco años y son conocidos.

El precio del dólar puede oscilar actualmente entre ¢500 y casi ¢800, según el sistema de bandas que rige actualmente. | ARCHIVO
El precio del dólar puede oscilar actualmente entre ¢500 y casi ¢800, según el sistema de bandas que rige actualmente. | ARCHIVO

El artículo 87 establece: “El Banco Central podrá comprar y vender divisas en el mercado, para evitar fluctuaciones violentas del tipo de cambio y para llenar sus propias necesidades”.

Para el economista Rudolf Lucke, investigador del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, como el tipo de cambio lleva aproximadamente desde finales del 2010 cercano a los ¢500 es, para efectos de política monetaria, un sistema de tipo de cambio fijo.

“El Banco Central está supeditado a la defensa de la banda inferior de la misma forma en como se encontraba supeditado a intervenir con el esquema de minidevaluaciones, esto diluye la política monetaria y quita poder a las decisiones del Banco Central”, comentó.

Mesalles y Lucke coincidieron en que si el precio del dólar empezara a subir en forma rápida, posiblemente el Banco intervendría antes de que el precio llegara al techo.

“Actualmente el Gobierno es un deudor importante en dólares (producto del efecto de los eurobonos), por lo que el stock de la deuda del Gobierno aumentaría ante un incremento del tipo de cambio, lo que pone aún más presión sobre el Banco Central para mantener una banda intermedia muy inferior a los ¢800 que vemos hoy”, comentó el investigador Lucke.