Crecimiento pasó de 5,5% en el I trimestre del 2016, a 2,7% en IV trimestre del mismo año

Por: Patricia Leitón 31 marzo

San José

El consumo de los hogares costarricenses se frenó durante el 2016. Mientras que a inicios de año creció 5,5% en el I trimestre del 2016, de forma anualizada, respecto al trimestre anterior, en el IV trimestre del 2016 aumentó un 2,7%.

Minisúper Don Julio en Tibás. Alimentos es de los productos que los hogares más compran.
Minisúper Don Julio en Tibás. Alimentos es de los productos que los hogares más compran.

Lo anterior según los datos de la producción trimestral, medida por el gasto, que publicó esta tarde el Banco Central de Costa Rica.

El indicador de forma anualizada significa que se toman los datos de un trimestre, los compara con el trimestre anterior y luego los proyecta a un periodo de un año.

Henry Vargas, director del departamento de Estadística Macroeconómica del Banco Central, explicó que este sistema permite ver mejor la evolución de los indicadores en el corto plazo.

Los datos del consumo provienen de la estimación que realiza el Banco Central de la producción interna por la vía del gasto, donde se considera el gasto de los hogares, del Gobierno, de las empresas y del sector externo.

En total, la producción creció en el IV trimestre del 2016 un 3,6% anualizado respecto al trimestre anterior, y un 3,8% si se considera la variación interanual (respecto al mismo trimestre del año anterior).

El otro componente del gasto que también muestra una desaceleración es el sector externo (exportaciones e importaciones), mientras que la inversión de las empresas y el gasto del Gobierno tienden a acelerarse.

¿Por qué se frena el consumo? El economista Félix Delgado, comentó que la desaceleración en el consumo no es sorprendente porque se ha erosionado en forma gradual el principal factor detrás del estímulo que hubo en el 2015 y primer semestre del 2016: la mejora en los términos de intercambio provocada por el desplome de los precios del petróleo y de otras materias primas, en el cuarto trimestre del 2014.

"Como se sabe, ese fenómeno redujo el gasto nominal por combustibles, lo cual equivale a un aumento en el ingreso real de los habitantes, volcado hacia mayor consumo de otros bienes", explicó Delgado.

Vargas externó una opinión similar.

"En la última parte del 2016 se observó un incremento en los precios internacionales de los bienes que importa el país, primordialmente combustibles. Esto generó una desaceleración en el crecimiento del ingreso disponible (por la menor ganancia de términos de intercambio), lo que provocó un menor crecimiento en el gasto de consumo final de los hogares, principalmente de bienes de origen importado y, en menor medida, de los servicios, con respecto a lo que se había observado en el primer semestre del año", dijo Vargas.

En su informe, el Banco Central explica que en el crecimiento que todavía muestra el consumo de los hogares influye la mejora en el ingreso disponible real (por encima de la inflación) y el acceso a préstamos para consumo.

"Por tipo de productos, destacó el consumo de servicios inmobiliarios, de alojamiento y comidas, a lo que se sumó el de bienes de origen importado (alimenticios, textiles y farmacéuticos) así como manufacturados (jabones detergentes y preparados de tocador, bebidas a base de malta)", señala el Banco Central.

Por su parte, en el sector externo la desaceleración de las importaciones está asociada al volumen comprado de hidrocarburos, así como de las adquisiciones de insumos de la industria eléctrica y electrónica y del plástico, según el Banco Central.

En los resultados de inversión de las empresas influye la recuperación de la construcción, la cual reflejó un alto crecimiento intertrimestral, de 34%.

En el aceleramiento del gasto del Gobierno Central influyó un aumento en el empleo público y en la compra de bienes y servicios, lo que obedece, en parte, a la flexibilización en la política de contratación que permitió llenar plazas vacantes el Ministerio de Educación Pública, de Seguridad Pública y de Salud, entre otros; además de la contratación de especialistas realizada por la Caja Costarricense de Seguro Social.

Sector externo. El Banco Central también publicó esta tarde los resultados de la balanza de pagos trimestral, que son cuentas que reflejan las transacciones de Costa Rica con el resto del mundo.

En estas transacciones destaca un endeudamiento neto equivalente a 1,2% respecto de la producción anual del 2016, el cual fue financiado con flujos de ahorro externo de largo plazo, particularmente de inversión directa.

Sin embargo, el menor ingreso neto de otros capitales propició una reducción en los activos de reserva de $88 millones.

Destaca también el superávit de la cuenta de servicios, que creció 3,0% respecto a igual trimestre del año anterior; producto del buen desempeño de las exportaciones por concepto de apoyo empresarial (11,3%), y viajes (5,3%), actividades que mostraron un dinamismo superior al resto de la economía.