Hay 41.500 juicios de cobro en trámite, pero recuperar plata es difícil, dice la Caja

Por: Óscar Rodríguez 5 julio, 2014

Los trabajadores independientes mantienen una alta deuda con el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Distribución por cotizantes
Distribución por cotizantes

Dicho grupo debía un acumulado de ¢65.250 millones hasta mayo anterior, lo que significa el 36,7% del pendiente total. El saldo de esa obligación tiende a crecer, pues hace dos años era el 30% del monto de las cuentas por cobrar del IVM, según los estados financieros del régimen.

El mayor peso relativo de los trabajadores independientes se fundamenta en que su deuda mantiene un ritmo acelerado de crecimiento. La tasa promedio de variación interanual es del 19%.

Mientras tanto, las obligaciones de otros contribuyentes, como el Estado y los patronos privados se contuvieron, lo que generó una menor evolución de la deuda total.

El grupo de trabajadores independientes o por cuenta propia es relevante porque son el 20% del total de cotizantes al IVM.

La base mínima contributiva de este grupo la modificó la Caja, en noviembre anterior, al pasar de ¢131.070 a ¢141.162. El aporte de estas personas al régimen es del 4,25% del salario que acrediten y el Estado pone el 3,75% restante.

Hasta mayo anterior, eran 301.626 los trabajadores independientes que cotizaban al fondo de pensiones estatal y reportaban un salario promedio de ¢223.000, mientras que el general es de ¢446.000.

Las dificultades de cobro que este grupo generan al IVM, también ocurren en el Seguro de Salud. La Caja desconoce el grado de evasión como la frecuencia con la que este tipo de contribuyente utiliza los servicios médicos.

En noviembre pasado, la Caja también limitó la jubilación anticipada de los trabajadores por cuenta propia, cuando el monto de la pensión, a la que tienen derecho, es menor a ¢123.000. Con el cambio se evitó subsidiar a quienes no han cotizado lo suficiente para recibir la jubilación mínima de ley. No obstante, la legalidad de este cambio fue puesta en duda en un reciente fallo de la Sala IV.

Los trabajadores independientes representan el 20% del total de cotizantes al fondo de pensiones administrado por la Caja. La mayoría de este grupo labora en el sector comercial (foto ilustrativa). | ARCHIVO/FRANK GUEVARA
Los trabajadores independientes representan el 20% del total de cotizantes al fondo de pensiones administrado por la Caja. La mayoría de este grupo labora en el sector comercial (foto ilustrativa). | ARCHIVO/FRANK GUEVARA

Justificación. Luis Diego Calderón, director de la Dirección de Cobros de la CCSS, explicó que los trabajadores independientes realizan actividades muy cercanas a la informalidad, con lo cual la gestión de cobro de deudas es más complicada.

“Hay dificultad en la localización y notificación, pues cambian constantemente de dirección y teléfono. En la vía judicial se dificulta la recuperación, dado que la mayoría no tienen bienes susceptibles de embargo”, expresó Calderón.

La entidad tiene 41.500 procesos de cobro judicial en los tribunales contra estas personas y notifica anualmente a 4.000 deudores.

Édgar Robles, superintendente de Pensiones, reconoció que los trabajadores independientes tienen una alta volatilidad en aportes al IVM y evasión por la subdeclaración de ingresos.

“El aumento en la base contributiva a este grupo, sin una mejora en los esfuerzos de recaudación, podría llevar a una caída en la afiliación y a un aumento en los niveles de morosidad”, advirtió Robles.

Pablo Sauma, quien fue miembro de la Junta de Notables que analizó la situación financiera de la Caja, coincidió con Robles en que el alza de los aportes generaría menos inscripción de trabajadores independientes y más deuda.