28 agosto, 2014

Javier Cascante, superintendente general de entidades financieras, explicó que la práctica de la supervisión basada en riesgos tomará en cuenta las diferencias de todas las organizaciones que componen el sistema financiero de Costa Rica.

Según Cascante, quien participó en un encuentro de la Cámara de Bancos e Instituciones Financieras de Costa Rica este 28 de agosto, los requerimientos de información o las medidas que se soliciten tomarán en cuenta características del mercado entre las entidades, pues probablemente los riesgos que las afectan son distintos, por ejemplo, entre una cooperativas de ahorro y crédito, y un banco estatal.

Estas acciones forman parte de modificaciones varias que se han aplicado a la supervisión de entidades financieras con el fin de aplicar estándares internacionales y modernizar la supervisión en Costa Rica.

Javier Cascante, superintendente de entidades financieras, insistió en las bondades de la regulación basada en riesgo.
Javier Cascante, superintendente de entidades financieras, insistió en las bondades de la regulación basada en riesgo.

Supervisión diferenciada. Esa diferenciación toma en cuenta también los nichos de mercado en los que se concentrarán las organizaciones, pues algunas pueden tener un mayor porcentaje de créditos hipotecarios, mientras que otras poseen un énfasis en créditos de consumo o corporativos.

El jefe de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) comparó la aplicación de la supervisión basada en riesgo con la medicina que recibe un grupo de personas ante un resfriado, pues aunque sea la misma enfermedad, cada una enfrenta riesgos diferentes en su salud como la presión alta, niveles de azúcar.

Este tipo de supervisión busca que cada uno de los regulados revele los riesgos que enfrenta según su actividad y las medidas que ejecuta para manejarlos. Difiere del modelo que se aplica actualmente que consiste en mayor en el cumplimiento de normas y requisitos que son enlistados por los reglamentos.

El jerarca reconoció que actualmente se aplican medidas regulatorias de ambos sistemas, pero que paulatinamente las listas de requisitos se van a ir eliminando o cambiando por otras.

Entre los beneficios mencionados por Cascante sobre las nuevas reglas están una sólida gestión y evaluación continúa de los riesgos y la generación de medidas de alerta temprana.