Por: Ricardo González 2 mayo, 2016

En la columna del 4 de abril pasado, comentamos el criterio institucional No. DGT-CI-06-2014, emitido por la Dirección General de Tributación con la finalidad de aclarar la aplicación práctica del impuesto de ventas en relación con los servicios que se prestan en los centros de recreo y establecimientos similares.

Sin embargo, recibimos un correo muy oportuno, enviado por Marvin Alexis Guzmán, subdirector del Digesto Tributario, en el sentido de que ese criterio institucional fue anulado por la sentencia N° 144-2015 emitida en fecha 28 de agosto del 2015 por el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, sección sexta.

En la explicación del fallo, el Tribunal estima que, en ejercicio de sus potestades, la Administración Tributaria podría interpretar que el concepto “similares” hace referencia a servicios que compartan las mismas características y finalidades de los que se enumeran en el artículo 1 inciso c) de la Ley de Impuesto General sobre las Ventas (centros nocturnos, sociales y de recreo).

Pero el criterio institucional estaba incluyendo dentro del hecho generador de la norma, no solo los centros de recreo o de recreación, entendidos como un lugar destinado al esparcimiento y la distracción, “sino también todos aquellos servicios destinados a la diversión, esparcimiento, la distracción y a la entretención que se presten dentro de ese centro”, esto limitado a los servicios que se den dentro de las instalaciones, de modo que “aquellos servicios que se desarrollen fuera del límite espacial del establecimiento o lugar de recreo no se consideran afectos al impuesto general sobre las ventas”.

Según la consideración del Tribunal, el criterio de la Administración se limitó a aplicar el tributo en cuestión a los servicios que se presten dentro del centro de recreo.

De eso que resulta que no se gravaría el servicio similar como tal sino en función de donde se realice ese servicio.

Así, al afectarse únicamente los servicios que se prestan dentro del centro, se crea una carga tributaria solo para los sujetos responsables de esos centros, limitación que ,desde luego, contradice las reglas de la lógica e induce de algún modo a la prestación informal o extra muros del servicio.

Valga la aclaración de ese punto y el agradecimiento al señor Guzmán por su colaboración.