Clientes insatisfechos por la respuesta dada por el banco fue principal disgusto de usuarios

Por: Óscar Rodríguez 6 enero, 2015
Clientes en el banco Bancrédito. Actualmente quienes solicitan créditos aportan documentos para demostrar sus ingresos y Hacienda quiere que entre ellos se incluya la declaración del impuesto a las utilidades. | ARCHIVO
Clientes en el banco Bancrédito. Actualmente quienes solicitan créditos aportan documentos para demostrar sus ingresos y Hacienda quiere que entre ellos se incluya la declaración del impuesto a las utilidades. | ARCHIVO

Las quejas presentadas contra las instituciones financieras de Costa Rica aumentaron el 36% el año pasado, comparado con el 2013, así se desprende de un recuento hecho por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Los datos de Sugef muestran un total de 364 reclamos formales presentados por los usuarios, a noviembre del año anterior. Mientras que, en el 2013, presentaron 268.

El principal reclamo de las personas es que quedaron insatisfechos con la respuesta brindada por la entidad, pues significaron el 65% del total de quejas presentadas.

"La molestia de los clientes es que cuando llaman a su banco los ponen en espera o los hacen pasar de un departamento a otro", afirmó Javier Cascante, jerarca de la Sugef.

"Cuando recibimos un reclamo le decimos a la entidad que tiene cinco días para responderle a la persona y debe enviarme copia a la Superintendencia. Así nosotros revisamos la respuesta dada y si la misma se apega a lo solicitado por el cliente", añadió Cascante.

Banca lideran quejas. Los bancos públicos y privados fueron las principales entidades financieras denunciadas el año anterior, pues acapararon el 75% de las quejas presentadas ante la Sugef.

Contra las cooperativas se presentaron un total de 50 quejas, 29 contra entidades no supervisadas y 12 contra mutuales.

Karol Morera, jefa comercial de Banco Cathay, comentó que la mayoría de consultas de los usuarios son sobre tarjetas de créditos y préstamos porque son las operaciones de mayor uso de los clientes.

"La tarjeta de crédito es un producto con una mayor complejidad puesto que posee más cláusulas que un crédito usual, relativas a comisiones, anualidades, cargos, seguros, tasas de interés, entre otros, con las cuales en ocasiones el cliente no está debidamente familiarizado", aseguró Morera.