Por: Patricia Leitón 12 marzo, 2015

Varios sectores exteriorizaron ayer sus inquietudes, luego de las primeras revisiones a los proyectos de ley de reforma de los impuestos de ventas y renta propuestos por el Gobierno para recibir observaciones.

La organización Consumidores de Costa Rica manifestó, en un comunicado, su preocupación por la transformación del tributo de ventas en un impuesto al valor agregado, cuya tasa se elevaría del 13% actual al 15% en el año 2017.

“La propuesta de cambiar la modalidad del impuesto sobre las ventas al impuesto al valor agregado, subirlo del 13% al 15%, así como gravar servicios médicos privados como las cirugías de cualquier tipo incluyendo las dentales o las oftalmológicas, la electricidad en consumos mayores a 250 kWh y los servicios profesionales, recarga a los consumidores estos nuevos impuestos para el Gobierno”, manifestó ese grupo.

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) informó de que está en la etapa de análisis de los proyectos y que hará llegar sus observaciones.

Varios sindicalistas manifestaron su oposición.

“Estamos totalmente en contra, es una forma más de reducir el ingreso de los trabajadores”, dijo Manuel Porras, secretario general del Sindicato de Empleados del Consejo Nacional de Producción y Afines.

“Eso no va a resolver el problema fiscal (poner renta a las cesantías en el plazo que supere el tope de ocho años), son otros asuntos como la corrupción y la evasión de impuestos”, opinó Ronaldo Blear, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Japdeva.

El viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, manifestó el martes pasado que la discusión empieza y continuará en el Congreso.

Con ambas iniciativas, el Gobierno espera recaudar recursos equivalentes al 2% de la producción para reducir un déficit de 5,7% de la producción. Colaboró Marvin Barquero.

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