Caja reconoce que el año pasado cuestionó metodología demográfica usada en estudio de la UCR

Por: Óscar Rodríguez 10 julio

Los atrasos y críticas a los estudios actuariales realizados al IVM han postergado las reformas al principal régimen de pensiones de Costa Rica por una década.

En los últimos 10 años, el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) fue sometido a ocho valuaciones actuariales para conocer su salud financiera.

En cada uno de los estudios hubo cuestionamientos a los resultados de los informes.

El episodio más reciente fueron las observaciones realizadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al estudio actuarial elaborado por la Universidad de Costa Rica (UCR) al IVM, que fue presentado el 20 de diciembre anterior.

Hasta abril pasado, el IVM reportó 247.195 pensionados, según los estados financieros del sistema. La mitad de las personas son jubilados por vejez.
Hasta abril pasado, el IVM reportó 247.195 pensionados, según los estados financieros del sistema. La mitad de las personas son jubilados por vejez.

En esta ocasión, los especialistas de la OIT atacaron la metodología demográfica usada por la UCR porque sobreestimó la población afiliada al sistema y las jubilaciones futuras.

"El modelo UCR no solo infla la población afiliada, sino también la acumulación de derechos (de pensión)", reseña el documento de la entidad internacional.

La Organización hizo el análisis ante una solicitud de la Mesa de Diálogo creada por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), para reformar el régimen de pensiones.

Jaime Barrantes, gerente de pensiones de la Caja, también cuestionó la metodología empleada por la UCR.

"Nosotros usamos el concepto de afiliados, o sea quien tiene una cuota en el sistema en el último año. La Universidad usó toda la base de las cuentas individuales, porque tienen derecho a solicitar su derecho a pensión. Por eso es que ellos (UCR) tiene a futuro un mayor número de jubilados comparado con la Caja", explicó Barrantes.

El funcionario espera que, a final de julio, la Universidad entregue una respuesta a la Junta Directiva de la CCSS sobre las críticas de la OIT.

El actuario Rodrigo Arias, uno de los especialistas que elaboró el estudio, dijo que la institución académica se pronunciará sobre el tema hasta este martes 11 de julio.

Por su parte, Álvaro Ramos, superintendente de Pensiones, defendió el trabajo realizado por la UCR.

"El estudio de la UCR sobre el IVM es el análisis actuarial más transparente y profundo que se ha realizado. Otros estudios eran más difíciles de criticar porque no se tenía toda la información o no era claro cómo estaban construidos", afirmó Ramos.

Hasta abril pasado, el IVM reportó 247.195 pensionados, según los estados financieros del sistema. La mitad de las personas son jubiladas por vejez.

Añeja confrontación.

Las disputas sobre la realidad del fondo de pensiones iniciaron en el 2007, cuando la Superintendencia de Pensiones (Supén) contrató a la firma mexicana Nathal Actuarios y Consultores para que hiciera una revisión independiente del IVM.

El estudio determinó que la reserva del régimen se agotaría en el 2023.

La Caja rechazó dicha conclusión y contrató a la OIT para que validara la metodología empleada en la institución autónoma.

Las valuaciones de la CCSS concluyen que las reservas del régimen caerían a terreno negativo hasta en el 2044.

Ante los cuestionamiento de Supén a los estudios de la Caja, ambas entidades públicas contrataron al actuario Eduardo Melinsky para hacer un estudio.

El estudio concluyó que los ingresos no alcanzan para pagar a los jubilados en el 2017 y que la reserva se agotará entre los años 2023 y 2028, según los tres escenarios proyectados en el informe.

Sin embargo, tanto la Caja como la Supén rechazaron las conclusiones del documento y rescindieron el contrato con Melinsky.