Por: Óscar Rodríguez 24 mayo, 2014

Luis Carlos Solera, jefe de Estudios Económicos y Financieros de Recope.
Luis Carlos Solera, jefe de Estudios Económicos y Financieros de Recope.

Amparados en que era una necesidad urgente para Costa Rica, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) importaron un búnker de calidad ‘gourmet’, por su bajo contenido de azufre, para la generación térmica de la planta de Garabito.

La traída de este hidrocarburo se hizo sin que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) reconociera el sobreprecio. Una vez que el ente regulador aprobó la nueva tarifa, Recope inició un cobro retroacivo al ICE por ¢10.000 millones.

El Instituto dice que pagará cuando la Aresep así lo apruebe.

Luis Carlos Solera, jefe de Estudios Económicos y Financieros de Recope, explicó a La Nación que esperan que el ICE cumpla, pues ambas empresas lo pactaron en un acuerdo conjunto.

¿Por qué Recope y el ICE acordaron traer un búnker de mayor calidad para Garabito, sin que estuviera reconocida la tarifa?

Se trató de garantizar el suministro eléctrico del país . Hay un tema particular de atrasos de proyectos hidroeléctricos del ICE y de menos precipitaciones que han hecho necesario el mayor consumo de energía térmica.

”Se empezó a trabajar (con las importaciones) en un ánimo de colaboración y entendiendo una problemática nacional”.

¿Asumió Recope un riesgo?

En ese momento el precio fijado era menor. Se firmó un acuerdo marco de colaboración (entre las empresas) y se estableció que el ICE acepta que la importación del producto es mayor y está dispuesto a reconocer ese mayor costo.

¿Pero por qué iniciaron un cobro administrativo?

El cobro administrativo es iniciar el proceso para recuperar el dinero. No soy abogado, pero entiendo que el procedimiento seleccionado es el adecuado.

¿El ICE sí está comprometido a pagarle a la Refinadora?

Van a haber unas reuniones de coordinación en ese sentido.

¿El compromiso de importar un búnker más caro fue conjunto?

Claro. De hecho está firmado. Es un acuerdo marco de cooperación donde se tomó la decisión de importar ese búnker.

”Por la característica tan particular de este búnker, no es un producto que Recope importe regularmente. Todas las importaciones para Garabito son contra pedido”.

El acuerdo marco entre el ICE y Recope se firmó en mayo del 2011, pero las importaciones empezaron antes. ¿Por qué?

El acuerdo marco consideraba la importación del búnker y la posibilidad de que el ICE pueda construir una terminal en el Pacífico (por donde ingresa el búnker). Entonces, toda esa etapa se fue en el proceso de discusión.

Ahora, cuando ustedes piden la tarifa especial para el búnker a Aresep, el ICE se opuso.

Es una cosa curiosa. La verdad nos sorprendió. No lo esperábamos. El ICE se opuso porque, según ellos, no se trataba de un producto nuevo. Pero cuando la Aresep resuelve sí reconoce que el producto es nuevo.

¿Ha incumplido el ICE?

Bueno, precisamente es lo que estamos tratando de conversar con ellos. De hacer cumplir el acuerdo.

¿El ICE ya está de acuerdo con pagar los ¢10.000 millones?

La Dirección Legal le hizo el planteamiento al ICE.

¿Cómo ha afectado la pérdida a la operación de Recope?

El tener que importar a un precio mayor, que el precio al cual compran el producto, tiene un efecto financiero.

”Esta importación es una de las razones de los resultados menores de los últimos cuatro años”.

De nuevo, ¿Recope asumió todo el riesgo, no el ICE?

Es una forma de verlo, pero creo que el país ganó porque no hubo interrupción del servicio eléctrico.

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