Por: Óscar Rodríguez 20 julio, 2015
Ileana Balmaceda, expresidente de la CCSS.
Ileana Balmaceda, expresidente de la CCSS.

El próximo año, el tope de cesantía de la Caja llegará a 20 años. ¿Recuerda si la Junta Directiva votó por mantener el beneficio a 20 años o reducirlo a 12 años?

Se discutió en sesión de Junta y se pidieron análisis a la Gerencia Financiera sobre el impacto. Se redujo el cálculo.

¿Se negoció con los gremios mantener el tope de 20 años?

No se negoció el tope con los sindicatos. Se discutió, pero no se negoció. La Junta Directiva decidió congelar (el tope de cesantía), no aumentarlo.

Pero al final, eso no pasó. El tope siguió el alza gradual, aprobada en el 2010, para pasar de 15 a 20 años en el 2016.

No. Tendría que revisar los acuerdos de Junta. No recuerdo con exactitud, qué pena. Recuerdo que sí paramos el crecimiento del tope.

(Al día siguiente de la primera entrevista). Al revisar las actas de Junta Directiva se detalla que usted estuvo cuando se avaló la propuesta de bajar el tope de 20 a 12 años; 42 días después la Junta desechó la idea, pero usted no estuvo ese día en sesión. ¿Sabe por qué no se aprobó el plan inicial?

Mi posición siempre fue bajarla a 12 años; pero la Junta es un órgano colegiado.

”La Junta decidió modificar el sistema de cálculo de la cesantía y luego retomar el tema del tope, quedé ahí y no me acuerdo más”.

¿Hubo mucha oposición de los gremios al cambio?

¡Ah sí, muchísimo! Incluso aumentó el número de gente que se pensionó.

¿Sabe si la presión de los gremios frenó la baja del tope?

No. Tal vez por oportunidad de conveniencia había otras cosas que era urgente hacer porque eran de mayor impacto en la parte financiera. Tuvimos que priorizar los temas.

”Tomamos decisiones de mayor impacto en las finanzas para echarnos un pleito que valiera la pena para equilibrar las finanzas. Entonces, fuimos priorizando temas como las incapacidades. La cesantía quedó entre los últimos temas y todavía se está viendo”.