Diputados Ottón Solís y Otto Guevara, críticos del incentivo, apoyarían este plan

Por: Patricia Leitón 21 noviembre, 2015
Manifestación de trabajadores del sector público. El plan propone un tope máximo de 2,54% de anualidad para todos. | ALONSO TENORIO/ARCHIVO
Manifestación de trabajadores del sector público. El plan propone un tope máximo de 2,54% de anualidad para todos. | ALONSO TENORIO/ARCHIVO

El Gobierno remitió al Congreso, este 18 de noviembre, un proyecto de ley que regula las anualidades de empleados públicos.

Dichos beneficios son un porcentaje del salario base que ganan los funcionarios con calificaciones de “bueno” o más, en el caso del Gobierno Central, y se otorga cada año.

El ministro de Hacienda, Helio Fallas, explicó que el proyecto define un tope máximo de anualidad de 2,54% para todas las instituciones públicas.

Actualmente, este beneficio va de 1,94% en el Gobierno Central, hasta 5,5% en la Universidad de Costa Rica, por ejemplo.

El otro cambio importante en el plan es que sube de “bueno” a “muy bueno” la calificación mínima para tener derecho a recibir este incentivo.

Según datos suministrados por la Dirección General del Servicio Civil, entre el 2007 y el 2012, en promedio, el 99% de los trabajadores fueron calificados al menos como “buenos” y, por lo tanto, recibieron el premio.

Fallas explicó el plan este viernes en conferencia de prensa, ocasión en que también anunció que en los primeros 10 meses del año, el déficit del Gobierno Central fue de 4,8% de la producción.

Apoyos. El diputado Otto Guevara, del Movimiento Libertario, dijo que apoyaría el plan; no obstante, consideró mezquino de parte del Gobierno no reconocer el esfuerzo del proyecto de la diputada liberacionista Sandra Piszk, el cual no solo incluye estos dos temas, sino también la dedicación exclusiva y las convenciones colectivas.

También al oficialista Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana, le pareció bien el proyecto, pero consideró que eso se puede hacer actualmente, sin necesidad de nueva legislación.

No fue posible conversar con Piszk, ni con su compañero de bancada, Antonio Álvarez.