Dos planes están en el Congreso, otros dos en consulta y están en camino cinco más

Por: Patricia Leitón 16 marzo, 2015
meta: bajar el déficit en 3,75 puntos del PIB
meta: bajar el déficit en 3,75 puntos del PIB

El déficit fiscal que este año se prevé en un 5,7% de la producción, motivó al Ministerio de Hacienda a replantear su estrategia, por lo que ahora promueve una reforma fiscal fraccionada en nueve proyectos de ley.

La maniobra es un giro respecto a los dos intentos anteriores de reforma: el proyecto de Ley de Solidaridad Tributaria (2012), y el proyecto de ley de Pacto Fiscal y Reforma Fiscal Estructural (2006), los dos presentados en su momento en una sola propuesta y centrados en ingresos.

Aunque ambos alcanzaron el primer debate en la Asamblea Legislativa, la Sala IV declaró inconstitucional el proceso.

Esta vez, de los nueve proyectos promovidos, dos ya están en el Congreso, dos están en consulta pública y vienen cinco más sobre pensiones, exoneraciones, caja única, responsabilidad fiscal y presupuestos públicos.

Además, estos planes están acompañados por al menos 13 medidas administrativas, entre esas, por ejemplo, que el aumento salarial para el sector público para el 2015 sea menor en un punto porcentual a la inflación del año.

La meta de inflación para 2015 del Banco Central es de 4% y el aumento salarial del primer semestre para el sector público osciló entre 1,08% y 1,60%.

Otras directrices tendientes a controlar el gasto han sido un recorte de ¢60.000 millones en el presupuesto, mayor control de horas extra, congelamiento de plazas y los intentos por limitar las pensiones con cargo al presupuesto, pero la Sala Constitucional objetó esta medida.

Por otro lado, para alimentar las arcas del Gobierno se han implementado acciones que incluyen la lotería fiscal, la factura electrónica, una nueva metodología de fiscalización para grandes contribuyentes y la conformación de una comisión para luchar contra el comercio ilícito.

También están el Registro Único de Contribuyentes, la declaración AMPO que pide información detallada a grandes empresas, el envío de casos de evasión al Ministerio Público, la campaña de entrega de facturas y la mejora de las herramientas informáticas en aduanas.

Mal clima. Analistas consultados apoyan la decisión de dividir los proyectos, pero estiman que el clima político actual es complicado, aparte de que consideran que las iniciativas llegan tarde en el periodo de Gobierno.

“La estrategia, en principio, no hubiera estado mal, pero lo cierto es que el clima político en este momento es demasiado entrabado”, dijo José Carlos Chinchilla, sociólogo y analista político de la Universidad Nacional.

Para Jorge Vargas, coordinador interino del programa Estado de la Nación, el contexto político actual es más hostil que el de las reformas anteriores.

“Hay más fragmentación en el Congreso, el Gobierno tiene una bancada mucho menor a la que tenía el anterior, el partido oficialista está dividido. Además, pesan mucho los efectos de la manera como se aprobó el Presupuesto de la República 2015, en que la mayoría de partidos de oposición no vieron al Gobierno hacer su promesa de socarse la faja antes de pedir más impuestos”, señaló.

Vargas indicó que, por todo eso, la pericia gubernamental ahora tendrá que ser mayor.

Por su parte, el exministro de Hacienda, Édgar Ayales, estima que los planteamientos se están haciendo un poco tarde, pues más temprano se hubiera aprovechado mejor el capital político con el cual llegó al poder el presidente de la República, Luis Guillermo Solís.

“En términos generales, las cosas van orientadas en un buen sentido, no es que sea completo todavía. En cuanto a los ingresos sí parece ser más claro: exoneraciones, evasión, renta y ventas, eso es lo mismo que teníamos en Consolidación Fiscal. A mí lo que me da pena es que hayan esperado un año (…)”, comentó.

Ayales hacía referencia a Consolidación Fiscal una propuesta para discusión que el mismo elaboró durante su gestión ante ese Ministerio (2012-2014).

Añadió que, según su experiencia de diálogo sobre reforma fiscal, la estrategia debe identificar cómo sería distribuida, entre la población, la carga de la solución fiscal que se proponga.

Para el exministro, si se anuncian primero las medidas de ingreso, no se obtendrá el apoyo necesario, pues lo anunciado hasta ahora para atender el gasto, no ha sido muy específico.

Señaló que en el tema de erogaciones hay tres temas que constituyen las dos terceras partes del gasto: salarios, pensiones y transferencias y que, hasta ahora, solo se ha anunciado medidas en la parte de pensiones.