Plan de movilidad laboral y recorte de plazas ocasionales aumentaron pago

Por: Óscar Rodríguez 13 junio
Según el ICE, la entidad solo representó ¢26.590 millones de dicho monto por la salida de 1.432 funcionarios, pero no detalló el costo de la liquidación de casi 1.000 plazas ocasionales el año pasado.
Según el ICE, la entidad solo representó ¢26.590 millones de dicho monto por la salida de 1.432 funcionarios, pero no detalló el costo de la liquidación de casi 1.000 plazas ocasionales el año pasado.

El gasto de cesantía del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) reportó un fuerte incremento durante el último año.

Los egresos por prestaciones legales de la compañía estatal casi se triplicaron. En el 2016, ascendió a ¢58.304 millones, en comparación con los ¢22.494 millones del 2015, según sus estados financieros auditados.

La aplicación del plan de movilidad laboral voluntaria y el recorte de plazas ocasionales fueron los principales generadores del incremento en gasto por prestaciones legales.

En menor grado influyó la jubilación regular de empleados, muestra la información entregada por el Instituto.

Los datos del pago de cesantía incluyen el conglomerado empresarial compuesto por el ICE, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), Radiográfica Costarricense S.A. (Racsa) y Cable Visión.

Fundamentos.

Jesús Orozco, jefe de la Dirección Corporativa de Finanzas, confimó que el incremento en el pago de la cesantía, el año pasado, estuvo fundamentado en el gasto atribuido al programa de movilidad laboral impulsado por la entidad.

El ICE inició, desde el 2012, la aplicación de varios programas de movilidad laboral para para disminuir el peso de la planilla en sus finanzas, debido a que el gasto en remuneraciones crecía más rápido que los ingresos de la institución.

Pese a ello la información financiera disponible no permite saber la composición del gasto en cesantía de cada una de las empresas del Grupo ICE.

La Dirección de Comunicación del ICE detalló, luego de la respuesta de Orozco, que del Instituto se retiraron 1.432 personas por un costo de ¢26.590 millones.

La empresa pública no informó a cuánto ascendió el gasto por la liquidación de casi 1.000 plazas ocasionales ocurrida el año pasado.

Orozco sí indicó que 679 personas salieron solo en el ICE mediante el programa de movilidad.

Jesus Orozco, jefe de la Dirección Corporativa de Finanzas del ICE, explicó que la reducción de la planilla mediante los programas de movilidad laboral han permitido reducir la cantidad de personal en 12% desde 2013.
Jesus Orozco, jefe de la Dirección Corporativa de Finanzas del ICE, explicó que la reducción de la planilla mediante los programas de movilidad laboral han permitido reducir la cantidad de personal en 12% desde 2013.

El año pasado, el ICE incrementó los beneficios para retirarse en este proceso. La entidad pasó de ofrecer cuatro salarios adicionales por dejar la institución a pagar hasta 10 sueldos a las personas con más de 20 años de antigüedad.

Los datos de la institución detallan que la planilla se redujo 12% en cuatro años. Actualmente tiene 13.700 empleados.

La CNFL también aplicó, en el 2016, un plan de movilidad por el cual salieron 111 personas de forma anticipada.

Los estados financieros de la Compañía detallan un gasto por prestaciones legales de ¢4.383 millones en el 2016.

Ni de Racsa ni de Cable Visión existe detalle porque la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones declaró confidencial la información financiera de las empresas.

Efectos.

Los programas de movilidad laboral sí generaron una reducción del gasto en remuneraciones.

El Grupo ICE pagó ¢134.024 millones a todos sus trabajadores el año pasado, frente a los ¢151.554 millones del 2015.

Los sueldos del área administrativa del conglomerado empresarial ascendió a ¢67.600 millones en el 2016, es decir, 5% más frente al año previo cuando fueron ¢64.392 millones, muestran los estados financieros.

La compensación se dio en las unidades de comercialización y estudios preliminares, pues el pago por salarios cayó 25% y 18%, respectivamente.

En el área de comercialización los salarios ascendieron a ¢55.674 millones y en el área de estudios, a ¢10.750 millones.