Fondo Monetario Internacional empezó a trabajar para integrarlas

 30 mayo, 2016
Las finanzas islámicas se caracterizan por la prohibición del cobro de intereses. Vista del parlamento iraní. | EFE
Las finanzas islámicas se caracterizan por la prohibición del cobro de intereses. Vista del parlamento iraní. | EFE

Madrid EFE Las finanzas islámicas, regidas por la charia o ley islámica crecen a un muy buen ritmo del 15%.

Las mismas están ofreciendo nuevas oportunidades a las empresas, en concreto a las de infraestructura, que podrían encontrar en los bonos sukuk una nueva fórmula de financiar sus proyectos.

Así lo cree la directora del Centro de Diversidad del IE Business School y del Centro Hispano-Saudí para las Relaciones Económicas y Financieras Islámicas, Celia de Anca, aunque considera que todavía “existe desconocimiento” sobre los productos financieros islámicos y su funcionamiento.

Las finanzas islámicas se caracterizan por la prohibición del cobro de intereses, entre otras particularidades, y por el hecho de que se comparte el riesgo de un crédito entre quien lo pide, y quien lo otorga.

El mundo musulmán cuenta con sus propios bonos, conocidos como sukuk, que también han emitido países como el Reino Unido y Luxemburgo y que han comprado empresas como General Electric.

Estos podrían ser una oportunidad para las empresas de infraestructura –a nivel global– ya que “es un producto ideal debido a que la existencia de un activo, un proyecto constructivo, evita complicación para ser aceptado por las particularidades de la ley islámica y atraer a un tipo de inversor distinto”, explicó De Anca.

Las finanzas islámicas ofrecen también la posibilidad de atraer a nuevos inversores y, de esta manera, se podría “derivar inversión del Golfo (Pérsico) hacia Latinoamérica”, gracias a compañías con presencia internacional como las españolas Sacyr, OHL, Acciona y FCC.

También abriría la puerta a nuevos negocios con Irán, después de que EE. UU. firmó en enero la orden de levantamiento del bloqueo al constatar que la república islámica había cumplido las exigencias nucleares.

Otros países “con amplias minorías islámicas están cogiendo ventaja”, apunta el secretario general de la Junta Islámica de Servicios Financieros (IFSB, por sus siglas en inglés), Jaseem Ahmed, en referencia al Reino Unido.

Ahmed sostiene que antes de conceder una licencia a los bancos islámicos hay que pensar en asuntos variados “cómo gestionar los riesgos, cómo conseguirán activos líquidos”.

“Hay cosas con las que hay que estar muy seguros y ser muy conscientes”, asegura Ahmed, que participó en una jornada en Madrid denominada La economía real y el sector financiero, organizada recientemente por su organización y el IE Business School.

Los bancos convencionales que consiguen licencias para operar en Europa inician sus actividades financieras “a través de pequeñas ventanas para finanzas islámicas a las que pueden acudir los clientes”, manifestó el secretario general de la IFSB.

Las finanzas islámicas han crecido durante los años de crisis a un ritmo del 15% anual, por lo que la comunidad financiera internacional comienza a prestarle atención, a pesar de que apenas representan un 1% del total, $2 billones.

Esto ha llevado a buscar fórmulas para facilitar su integración con las finanzas tradicionales y el Fondo Monetario Internacional ya empezó a trabajar y estudiar posibles fórmulas, según dijo el secretario del IFSB.

No obstante, se plantean algunos retos como la consolidación y la estandarización, ya que la charia se aplica de forma distinta en cada país musulmán, o la doble tasación que hace “muy farragosa la parte contractual”, según Celia de Anca."

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