6 abril, 2015

Washington. AP La economía de Estados Unidos no está creciendo a las tasas esperadas pese a la solidez de las contrataciones, que deberían estimular el crecimiento económico y a los bajos precios de la gasolina, que deberían alentar el gasto.

Pero la economía no prosperó durante el primer trimestre.

Apenas 126.000 empleos fueron añadidos en marzo, dijo el Gobierno el viernes pasado.

Los avances mediocres confirman las evidencias de una desaceleración económica.

Parte de la desaceleración se debe a un invierno especialmente grave.

Otros mantienen sus proyecciones sobre la economía.

Marzo, dicen, pudiera resultar apenas una anomalía como la ocurrida en el 2014, cuando una baja en el primer trimestre fue seguida por un sólido crecimiento en los meses siguientes.

La fortaleza del dólar es otro elemento que causa angustias en Estados Unidos.

Los bajos niveles de consumo no permitieron que la economía de Estados Unidos despegara durante el primer trimestre. | AFP
Los bajos niveles de consumo no permitieron que la economía de Estados Unidos despegara durante el primer trimestre. | AFP

Como la economía ha andado mejor que la de sus socios comerciales, los exportadores están en desventaja porque la relativa salud del país ha elevado el valor internacional del dólar.

Los bienes de fábricas en Estados Unidos son 20% más caros en Europa que en 2014.

El precio del petróleo es otro elemento, pero un barril de crudo cuesta menos de $50, menos de la mitad de su valor desde junio. Eso significa que los pozos están teniendo menos ganancias.

Cuando los precios del crudo se desploman, las compañías tienden a responder rápido con recortes de producción. El número de plataformas activas ha caído 50% desde octubre pasado.

Eso llevó a despidos, presupuestos reducidos y menos pedidos de equipo, todo perjudicial para el crecimiento económico.

Los consumidores no han respondido aún gastando más de lo que han podido ahorrar gracias al bajo precio de la gasolina.

Northern Trust pronostica que los consumidores responderán eventualmente a los precios de la gasolina.

Cuando finalmente lo hagan, la economía despertará.