Por: Patricia Leitón 18 octubre, 2013
El ministro de Hacienda, Edgar Ayales, presentó este jueves un conjunto de medidas que el Gobierno propone para aumentar sus ingresos en casi ¢900 mil millones.
El ministro de Hacienda, Edgar Ayales, presentó este jueves un conjunto de medidas que el Gobierno propone para aumentar sus ingresos en casi ¢900 mil millones.

En el Proyecto de Ley de Solidaridad Tributaria, los grupos ya habían obtenido beneficios. Ahora van a pedir, como mínimo, lo que obtuvieron. El problema fue que solicitaron tanto que, al final, el proyecto generaba muy poco. ¿Cómo lidiar con eso?

Este documento no ignora los esfuerzos anteriores, no podemos. Construye sobre los esfuerzos anteriores. No implica que vayamos a partir de los acuerdos, a los cuales se llegó anteriormente. La Costa Rica de hace dos años y la de hoy, es otra.

”Si hace dos años, un 1,5% o 2% de la producción (lo que iba a generar el proyecto de solidaridad en recursos) era aceptable, el próximo año no lo es. Ese es el problema del déficit, seguir posponiendo esos esfuerzos”.

¿Será suficiente el tiempo para discutir? Ya viene Navidad y la gente cambia de canal.

A mí me parece que el diálogo que empezamos hace nueve meses, más cuatro meses más, es bastante tiempo. Muchos de los temas están sobrediscutidos en Costa Rica.

En los otros proyectos, el problema no ha sido el consenso pues han llegado hasta primer debate, sino que un solo diputado puede frenar el proyecto. Si no se reforma antes el Reglamento de la Asamblea Legislativa ¿qué esperanzas tendrán los proyectos fiscales?

Con los procesos legislativos, ¿qué garantiza que esto se apruebe?, nada lo garantiza, ciertamente, ojalá se cambie el Reglamento de la Asamblea Legislativa, pero, más allá de eso, el nuevo gobierno va a tener que echar mano a su caudal político, si quiere empezar la administración con una carta de navegación clara, respecto al déficit fiscal. No creo que le interese a un Gobierno comenzar, en mayo del 2014, con un déficit del 7% (del PIB). Una discusión nueva, porque ya no hay ninguna medida que, individualmente, resuelva el problema.