Subió 15% el año pasado, por encima del 5% de la cifra latinoamericana

Por: Patricia Leitón 30 mayo, 2014

Costa Rica fue en el 2013 uno de los países con mayor crecimiento en la inversión extranjera directa (IED) en Latinoamérica y el Caribe.

Según los resultados que divulgó ayer la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el crecimiento total en la región, de este tipo de inversión, fue de un 5% y en Costa Rica alcanzó un 15%.

La IED incluye empresas nuevas que vienen al país, ampliación de operaciones de las firmas foráneas que funcionan en suelo nacional o compras de corporaciones o propiedades locales.

El documento llama la atención sobre una recomposición en la llegada de este tipo de recursos.

El sector manufacturero solía recibir la mayor parte de la inversión, pero con la apertura en seguros y telecomunicaciones, los servicios ganaron terreno.

Además, por primera vez, las actividades inmobiliarias obtuvieron la mayor parte la inversión foránea ($1.200 millones), tras varios proyectos de hoteles, centros comerciales y complejos de oficinas.

Encadenamientos e investigación. Hugo Beteta, director de la sede subregional en México de la CEPAL, calificó el desempeño de Costa Rica como bueno en la región.

México y Panamá con mayor crecimiento
México y Panamá con mayor crecimiento

No obstante, llamó la atención en dos retos que afronta el país que son mayores encadenamientos de las empresas extranjeras con las nacionales (por ejemplo, compra de insumos a empresas locales) y los pocos recursos que dedica al país a investigación y desarrollo (0,45% de la producción, mientras que el promedio latinoamericano es de 0,7%).

En un estudio sobre el desempeño exportador publicado esta semana por la Cepal y el Estado de la Nación también se advirtió sobre estos dos retos.

El ministro de Comercio Exterior, Alexánder Mora,llamó la atención en que la inversión del país creció en un año electoral, donde había cierta incertidumbre.

Respecto a los encadenamientos señaló que este tipo de negocios ya llega a los $900 millones, lo cual no es despreciable, aunque se redoblan esfuerzos.

Sobre la inversión en investigación y desarrollo comentó que él tiene la hipótesis de que está subcontabilizada, pues las firmas no tienen incentivos para separarla del gasto total.

Por su parte, Gabriela Llobet, directora general de la Coalición de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde), explicó que el aumento en la inversión obedece a muchos factores, entre ellos, la apertura en telecomunicaciones y seguros.

En encadenamientos, explicó que las cifras indican que se mueven en la dirección correcta y respecto al a innovación y desarrollo citó varias iniciativas gubernamentales que permiten crear un ecosistema adecuado para la misma.

Entre ellas, la interconexión entre las universidades, centros de desarrollo de conocimientos y las empresas y varios fondos específicos para el financiamiento de la innovación ya aprobados.

Alberto Trejos, exministro de Comercio de Exterior y expresidente de Cinde, señaló que los temas que señala Beteta son importantes.

“Parte importante del desarrollo consiste en incrementar la fracción de la investigación y desarrollo relevante a las actividades productivas que se hace en casa”, señaló Trejos.