Saldo de dinero sin ejecutar ascendió a ¢18.000 millones el año pasado

Por: Óscar Rodríguez 23 febrero, 2016
El Régimen No Contributivo de pensiones beneficia a 108.000 personas en extrema pobreza de los cuales el 97% son adultos mayores. Ellos reciben ¢78.000 de ayuda económica por mes. Foto ilustrativa | JOSÉ CORDERO
El Régimen No Contributivo de pensiones beneficia a 108.000 personas en extrema pobreza de los cuales el 97% son adultos mayores. Ellos reciben ¢78.000 de ayuda económica por mes. Foto ilustrativa | JOSÉ CORDERO

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) deja sin utilizar al final de cada año millones de colones destinados a financiar las pensiones de personas en condición de pobreza, en su gran mayoría ancianos.

Así lo señaló la Auditoría Interna de la institución en el informe ASF-414-2015 , del pasado 18 de diciembre, en el cual criticó el acelerado crecimiento del excedente de recursos del Régimen No Contributivo (RNC).

“Debe valorarse para que, en vez de capitalizarse esos dineros (en el fondo), los mismos sean utilizados en el otorgamiento de pensiones nuevas o en el aumento del monto de pensión vigente”, señaló el informe de fiscalización.

Al cierre del 2015, el fondo especial de pensiones tuvo un excedente que ascendió a ¢18.000 millones, dato muy similar al año previo, según los estados financieros del RNC.

El análisis hecho por la Auditoría Interna argumentó que el uso de los recursos del fondo especial disminuiría las desigualdades sociales mediante una mejor calidad de vida, en especial para los adultos mayores.

El Régimen fue creado en 1974 para atender la necesidad de amparo de personas en extrema pobreza y quienes no tienen derecho a jubilarse en otro régimen.

El sistema atiende a 108.069 personas, de las que el 97% son ancianos y reciben ¢78.000 al mes. El restante 3% son pensiones de parálisis cerebral profunda y el monto asciende a ¢247.500.

El régimen se financia con los aportes patronales al Fondo de Desarrollo Social y de Asignaciones Familiares, parte de la recaudación del impuesto de ventas, tributos a los cigarrillos y licores, y la lotería electrónica.

Al 2015, el Gobierno adeuda a este fondo unos ¢200.000 millones.

Defensa. Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la CCSS, descartó que el excedente de recursos del RNC sea dinero ocioso, pues se emplea en dar ayudas y elevar el monto del beneficio.

Barrantes explicó que parte del dinero señalado por la Auditoría, es para cubrir la planilla de beneficiarios en el mes de enero, la creación de una reserva de contingencia y para financiar el alza en el monto de la pensión.

La Caja no otorga directamente nuevas pensiones del fondo especial, pues debe coordinar con el Gobierno Central el contenido económico para mantener el beneficio a cada persona a futuro, recalcó el gerente de Pensiones.

Carlos Alvarado, ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social, dijo que es deseable ampliar la cobertura del RNC porque favorece disminuir la pobreza medida por ingresos.

Añadió que para el Gobierno, lo relevante es garantizarle a la Caja un flujo continuo de recursos para asegurarles el pago de la pensión a los beneficiarios.

La administración de Luis Guillermo Solís planteó como meta otorgar 15.000 nuevas pensiones hasta el 2018.