Por: Patricia Leitón 20 junio, 2015
Helio Fallas, ministro de Hacienda, manifestó que la tesis del Gobierno es proponer un aumento de acuerdo a la fórmula que existe, donde el índice de precios es uno de los elementos que se toman en cuenta. | ARCHIVO/JOSÉ DÍAZ
Helio Fallas, ministro de Hacienda, manifestó que la tesis del Gobierno es proponer un aumento de acuerdo a la fórmula que existe, donde el índice de precios es uno de los elementos que se toman en cuenta. | ARCHIVO/JOSÉ DÍAZ

El retroceso mostrado por el índice de precios al consumidor (IPC), en los primeros cinco meses del año, limita las posibilidades de un aumento salarial para el sector público, en el segundo semestre de este año.

En los primeros cinco meses del 2015, el indicador retrocedió un 0,35%. Todavía falta el resultado de junio, para revisar la fórmula de ajuste.

El ministro de Hacienda, Helio Fallas, prometió para este año un ajuste salarial para el sector público un punto menor a la inflación del 2015.

Para este año, el Banco Central tiene como meta una inflación entre 3% y 5%.

Helio Fallas explicó, este viernes, que si la fórmula arroja un resultado tal que no se puede hacer el aumento, el Gobierno defendería esa misma tesis en la mesa de negociación.

“Eso está sujeto a una negociación con la gente del Ministerio de Trabajo, pero la tesis nuestra es que si no hay aumento en la fórmula por el índice de precios, entonces, la propuesta (...) es que no debería haber aumento. Si eso es lo que da la fórmula, eso es lo vamos a proponer nosotros”, dijo ayer viernes el jerarca.

Números. El ministro presentó, ayer viernes, los resultados fiscales a mayo, en los cuales los gastos en remuneraciones crecieron, en los primeros cinco meses del año, un 9,6%.

El sector sindical pide revisar la fórmula de cálculo de los incrementos salariales.

“Nosotros unimos la voz a todas las organizaciones nuevamente, pues ha sido de consenso la necesidad de revisar la formula o método sobre el cual se calculan los reajustes salariales, que, en virtud de ser iguales a la inflación, implica una política de congelación del salario real. Es una oportunidad de las autoridades públicas de hacer verdaderos aumentos y no reajustes que igualen la inflación y mantengan el poder de compra de los y las trabajadoras públicas”, dijo Carlos Cabezas, de la Central General de Trabajadores.