Economía

Eduardo Lizano: ‘Me parece que es difícil ser optimista’

Actualizado el 01 de mayo de 2015 a las 12:00 am

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Eduardo Lizano: ‘Me parece que es difícil ser optimista’

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Economista Eduardo Lizano (Kenneth Barrantes)

Eduardo Lizano Fait fue un protagonista de las reformas en el país posteriores a la crisis de los 80.

A sus 81 años, sentado en una de las oficinas de la Academia de Centroamérica, donde se mantiene investigando, dice estar contento porque Costa Rica logró una inflación baja y una buena inversión en educación.

Tiempo atrás, él propuso el Plan 4646, que tenía la meta de 4% de inflación y destinar 6% de la producción para educación.

No obstante, el otro 46 (un desempleo de 4% y un crecimiento en la producción del 6%) lo ve difícil de obtener en las circunstancias actuales.

Para conseguirlo, asegura, se requieren reformas en el sector público con el fin de hacerlo más productivo, lo cual pasa por decisiones que, en la escena política actual, son difíciles de alcanzar.

Uno de los temas más preocupantes es el alto desempleo. ¿Se podrán aplicar medidas de corto plazo para bajarlo? ¿Será ya un problema estructural?

Me parece que mientras mantengamos tasas de crecimiento (de la producción) de 3,5%, va a ser difícil poder meterle el diente a este problema del desempleo.

”Tenemos, también, un problema de que los sectores más dinámicos de la economía, que son los servicios, con frecuencia requieren menos mano de obra por unidad de producción de lo que requiere la manufactura.

”Tenemos un problema para la gente no calificada, y es que tenemos del otro lado de la frontera una oferta permanente de mano de obra poco calificada”.

¿Cómo empatar? ¿Estimulando más la manufactura? ¿Hay posibilidades de mejorar la calificación de los trabajadores?

Me parece que ambas cosas son importantes; en cuanto a mejorar las calificaciones, tenemos al INA (Instituto Nacional de Aprendizaje) que, precisamente, lo que trata es de mejorar la formación de personal.

Para estimular la industria manufacturera, ¿hay algo que como país podamos hacer?

Tengo entendido que uno de los programas de Cinde (Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo) tiende, precisamente, a atraer inversión extranjera en el sector de manufacturas; uno de estos días vi de los coreanos que están abriendo una planta industrial en Cartago.

El actual Gobierno tiene la meta de reducir el desempleo de 8,5%, según la Encuesta de Hogares, a 7%, en cuatro años.

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Recuerde usted que lo que nosotros considerábamos normal era 4%, 4,5% (de desempleo), ahora puede ser que el nuevo “normal” se haya cambiado.

¿Podríamos regresar al “viejo normal”?

Depende del crecimiento.

  El economista Eduardo Lizano, protagonista de reformas pasadas, afirma que el país tiene capacidad de crecer más, pero no ve condiciones políticas para que se adopten las medidas que permitan hacerlo. RAFAEL PACHECO.
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El economista Eduardo Lizano, protagonista de reformas pasadas, afirma que el país tiene capacidad de crecer más, pero no ve condiciones políticas para que se adopten las medidas que permitan hacerlo. RAFAEL PACHECO.

¿Y cómo crecemos más?

Esa es otra historia.

¿Cómo salir del “nadadito de perro” que usted nos ha echado en cara como país?

Esa es otra historia porque tenemos una vieja lista de problemas que tienen que ver con la eficiencia del sector público, que es clave. Siempre usamos la figura de que el desarrollo va a depender de una yunta de bueyes, que van en la misma dirección: sector privado y sector público.

”El mejoramiento de la productividad en el sector público es muy importante; ahí tenemos el problema de los trámites, de la formación de recursos humanos, de los costos de transporte, de los costos de energía; entonces, son elementos que inciden en la productividad y en la competitividad que tenemos”.

En las finanzas públicas tenemos seis años sin bajar el déficit; en pobreza, 20 años sin avanzar; en desempleo, cuatro años con tasas altas. ¿Cuál es su reflexión de qué nos pasa como país?

En la jerga, se dice que es una obligación ser optimista, pero a mí me parece que, en las circunstancias actuales, y viendo nuestro mediano plazo, creo que es difícil ser optimista.

”Hay gente que dice que es fácil llegar a crecer a 7% y 8%; yo no niego que el país tenga posibilidad de lograrlo, pero no veo las condiciones políticas para que se adopten las medidas que se requerirían para lograr eso”.

¿Usted ve líderes que puedan empujar los cambios para crecer, de nuevo, a tasas altas?

No veo una clara decisión de sentarse para abocarse al tema de las finanzas públicas.

”El campo de las finanzas públicas es un proceso complicado, con costos políticos importantes para todo el mundo, pero no veo la decisión de sentarse para resolver el problema. Sobre todo, porque el problema que tenemos hoy no creo que vaya a poder resolverse si no solucionamos el problema de mañana.

”Lo que quiero decir con esto es que me parece que la gente no va a estar dispuesta a pagar nuevos impuestos si existe el peligro, o la posibilidad de que, entre tres o cuatro años, estemos otra vez en una situación parecida.

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”Resolver el problema de mañana, o tomar medidas hoy para que mañana no se repita la situación, implica temas que tienen que ver con el empleo público, servicio civil, no tanto para afectar a la gente que está hoy trabajando para el sector público, como para toda la gente que se va a ir incorporando”.

El Gobierno optó por dividir la reforma fiscal en varios temas, pero unos piden un orden y otros, otro. ¿Por dónde empezar?

Si estamos hablando de ingresos que tienen que ir a la Asamblea Legislativa, lo veo difícil si simultáneamente no se puede avanzar en el asunto que tiene que ver con el recorte del gasto.

”Tener sobre la mesa, no todas, pero sí varias cosas, de forma que cada quien pueda participar en el sacrificio, es importante.

”Si se hace demasiado lento, nos va a dar un cansancio o una fatiga de reformas; es diferente si la ejecución se lleva varios años, pero las decisiones deberían tomarse en un plazo más corto”.

¿Habrá margen para hacer más emisiones externas con el fin de sostener la situación interna, o ya podría ser peligroso?

Depende. Supongo que si se negocia algo con el Fondo Monetario Internacional, con el Banco Mundial, con el BID, ahí la cosa no es tan tremenda, porque se tienen condiciones financieras muy favorables y de plazo también. Lo que pasa es que para obtener ese financiamiento institucional, hay que satisfacer ciertas condiciones; eso es lo que tenemos que ver, si vamos a ser capaces.

Usted decía que es difícil ser optimista, ¿qué nos esperaría sino logramos avanzar?

Veo que podemos seguir creciendo alrededor de un 3% con relativa estabilidad macroeconómica, pero desde el punto de vista de crecimiento y empleo, seguir prácticamente como estamos.

Del lado del Banco Central, la entidad ha cumplido bien su papel de mantener la inflación baja, pero en algún momento usted señaló que eso tiene un costo.

La preocupación mía es la estabilidad del tipo de cambio nominal. Me parece a mí que es excesiva; más que un régimen de flotación administrada, lo que tenemos es un régimen de tipo de cambio fijo.

”La preocupación es que cuando los agentes económicos perciben que se está con un régimen de tipo de cambio fijo, entonces asumen riesgos cambiarios que son muy peligrosos”.

El Banco Central ha defendido que el dólar sí ha fluctuado.

El problema no es solo el tipo de cambio nominal, es también el tipo de cambio real, de que, si el colón se sigue apreciando, más difícil resultaría para la economía del país salir del crecimiento del 3% o 3,5%.

Pero si se dejara fluctuar un poco más por la sobreoferta que hay actualmente, la baja podría ser mayor y golpear al sector exportador y la producción.

No si el Banco Central comienza a tener un programa agresivo de acumulación de reservas.

”Sobre todo ahora, con la inflación tan baja, el Banco Central puede comprar reservas sin necesidad de absorber o esterilizar todos los colones que emite para comprar los dólares.

”Todo eso dentro de ciertos márgenes: nadie quiere que las reservas del Banco Central aumenten excesivamente; nadie quiere que haya mayor inflación, pero, en estos momentos, el Banco Central tiene un margen que pocas veces ha tenido”.

Pareciera que el Banco está caminando por ahí, está usando las divisas del sector público y el programa de reservas para atajar la baja en el dólar, pero entiendo de sus palabras que podría ser más agresivo. ¿Usted ve débil el programa de $800 millones (de compra de reservas)?

Yo no diría que muchísimo, pero sí creo que podría ampliarse ese programa; además, con la evolución de la economía internacional, yo preferiría que el Banco Central esté lo más blindado posible.

”Sé bien que la mayoría de la gente, incluyendo la gente del Banco Central, no está de acuerdo con ese planteamiento; hay gente de fuera del Banco Central que tampoco está de acuerdo con eso, pero yo creo que deberíamos aprovechar la baja inflación, la baja en los precios del petróleo, y prepararnos para lo que pueda acontecer.

De la frase que usted nos decía, que es difícil ser optimista, ¿usted guarda esperanza de que como país podamos encontrar salidas?

La experiencia de los años 80 es traumática, porque ahí también se nos comenzaron a acumular problemas, se nos fue la situación de la mano, no se dieron las condiciones políticas para sentarse a resolver los problemas que teníamos, como consecuencia de la crisis que tuvimos en el 81 y 82; entonces sí, ahí nos sentamos y comenzamos a resolver una serie de problemas.

”El futuro va a depender de si se dan esas condiciones políticas o no. Si las condiciones políticas no se dan, vamos a seguir acumulando problemas que en algún momento van a estallar; yo espero que no sea nada ni parecido a lo que tuvimos en el 81 y 82.

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Patricia Leitón

pleiton@nacion.com

Periodista de Economía

Redactora en la sección de Economía. Economista y periodista graduada por la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio “Redactor del año” de La Nación (2001) y Premio Academia de Centroamérica del Periodismo Profesional en el Área Económica" (2004).

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