Economía

Vida en la empresa

La duda tiene dos caras

Actualizado el 07 de octubre de 2013 a las 12:00 am

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La duda tiene dos caras

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Álvaro Cedeño, economista. Archivo
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Álvaro Cedeño, economista. Archivo

En el acto emprendedor hay dos etapas.

Hay una etapa de análisis, pero, transcurrida esta, lo que se recomienda es entrar en la etapa de la pasión.

Los empresarios preguntan, se informan, cuestionan, pero una vez que toman la decisión o cuando su intuición les señala algo como conveniente lo asumen y proceden.

La duda es importante. Como acto puramente intelectual es el sustrato del pensamiento crítico.

Pero hay otra duda que es un acto emocional a la vez que intelectual.

Se trata de la ansiedad que nos lleva a pensar que sería preferible que la incertidumbre no permeara la realidad como la permea. Que sería preferible que no hubiera opciones. Y que seria mejor un mundo donde si lo que queremos es B, siempre fuera posible encontrar el camino de hacer A con la seguridad de obtener B. El análisis, la duda metódica, son fuente de inquietud. Las opciones perturban. Recordemos la broma sobre el tomador de decisiones que exclamaba: “Por favor no me den más hechos que ya yo he tomado mi decisión”.

Es fácil decidir cuando se está contra la pared y contra el tiempo y solo hay un camino de escape. Entonces, son las circunstancias las que toman la decisión. La duda paraliza. Pretendemos salir de esa parálisis razonando. También se puede salir de ella experimentando. Esa es la mejor actitud: Vamos a ver que pasa si hacemos tal o cual cosa, la cual es una actitud de curiosidad en la acción, semejante a la curiosidad cognitiva que está mucho mas difundida.

La curiosidad en la acción lleva al aprendizaje. Vivir es acertar a veces y fallar en otras. No querer fallar es como no querer envejecer. No hay forma de lograrlo. La fobia al fracaso paraliza como todas las fobias. Negarse a experimentar es como negarse a buscar. Como negarse a ver.

Nadie nos enseña a ver. La escuela formal nos desarrolla la curiosidad cognitiva. Pero no está sistematizada la forma de desarrollar la curiosidad de la acción emprendedora.

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