Por: Esteban Ramírez 7 mayo, 2016

Ni la declaratoria de ilegalidad del servicio por parte de los Gobiernos ni las protestas de taxistas consiguen un efecto tan marcado e inmediato sobre el modelo de negocio de Uber, como lo hacen los propios choferes de esta plataforma privada de transporte de personas.

Uber se pasea por la banca
Uber se pasea por la banca

Lo que ocurrió a finales de abril pasado en Estados Unidos lo evidencia. Un grupo de conductores de Uber, en los estados de Massachusetts y California, obtuvieron un acuerdo de pago con la compañía por $100 millones, para resolver la disputa sobre si los choferes debían ser considerados contratistas independientes –como argumenta la empresa– o empleados.

Además del dinero, lograron que Uber se comprometiera a reconocer y apoyar la creación de una asociación de conductores, y a brindar más información al chofer sobre su calificación; tampoco podrá desactivarlos en forma arbitraria, sin una causa de peso.

Se establecerá un proceso disciplinario antes de proceder a la desconexión, que incluirá llamadas de atención y un plan de mejora. La plataforma creará una comisión de apelaciones, compuesta por conductores de alta calificación, y quienes no estén satisfechos con el resultado en este fuero podrán elevar su reclamo a un arbitraje independiente, a expensas de Uber.

Para cerrar el pliego de peticiones, los conductores podrán poner rótulos en sus automóviles para recordarles a los pasajeros que las propinas no están incluidas en las tarifas y que son bienvenidas.

A cambio de los acuerdos, Uber logró sellar la disputa con los choferes y evitar un juicio que habría tocado un punto neurálgico: los conductores, ¿son o no son empleados de esta empresa? En esa línea, un fallo judicial desfavorable para Uber podría golpear la matriz de su negocio y la de todos aquellos que se sustentan en el empleo gig , término en inglés que se usa cada vez más para referirse a los trabajos a destajo que surgen con la economía compartida, flexibles en tiempo y horario, y cuyo ejercicio requiere de poco entrenamiento.

Entre las características del empleo gig , se encuentran la flexibilidad de horario, la escasa o moderada capacitación necesaria y la posibilidad de comenzar a trabajar casi de inmediato.

Para abonar al punto inicial, esta semana, los conductores de Uber Costa Rica se estaban organizando para p rotestar por la rebaja del 20% en las tarifas que se aplica desde el martes 26 de abril. Los prestatarios convocaron una desconexión intermitente.

Por su parte, Uber ya debe estar consciente del riesgo para su negocio a medida que los choferes ejerzan más presión; quizás por eso se alió con Google y Ford para impulsar la tecnología de automóviles autónomos, sin chofer.