La operación se anuncia pocos días después de una nueva normativa para el transporte privado.

 1 agosto, 2016
Esta es la aplicación Didi Chu Xing, la cual es utilizada en China para la contratación de servicio de transporte. | AFP
Esta es la aplicación Didi Chu Xing, la cual es utilizada en China para la contratación de servicio de transporte. | AFP

Pekín

Las actividades en China de la aplicación estadounidense Uber serán absorbidas por su competidor local Didi Chuxing, una operación que pone fin a una guerra ruinosa para ambas.

Didi Chuxing anunció este lunes el acuerdo, que según la agencia Bloomberg News, dará nacimiento a una nueva compañía valorada en $35.000 millones.

Didi precisó en un comunicado que Uber y sus socios chinos tendrán un 20% de las acciones de la nueva estructura. "Hemos aprendido muchísimo uno de otro en los últimos dos años en la floreciente economía china", afirmó el presidente de la compañía asiática, Cheng Wei.

El comunicado señala que Uber China podrá mantener su nombre y que Didi tendrá por su lado "una participación minoritaria" en el capital de Uber, sin mayores precisiones.

El acuerdo deja de hecho el mercado chino en manos de Didi.

Ambos grupos se libraron una guerra sin cuartel, con miles millones de dólares de subsidios a conductores y pasajeros y virulentas acusaciones, para controlar uno de los mercados más dinámicos del mundo.

Pero ahora los fundadores de las dos compañías decidieron dejar de lado la acrimonia, haciendo un lugar al otro en sus respectivos comités de administración: Cheng Wei integrará el de Uber, y el jefe de Uber, Travis Kalanick, sesionará en el de Didi Chengxun.

Uber anunció a inicios de año que sus operaciones en China le ocasionaban pérdidas de mil millones de dólares anuales. Los analistas estiman que los perjuicios sufridos por Didi eran equivalentes.

Kalanick expresó su satisfacción en un página Facebook.

"Mucha gente pensaba que éramos ingenuos, locos o ambas cosas" por tratar de penetrar en el mercado chino, contra el que se estrellaron "la mayoría de las compañías norteamericanas de internet", escribió.

Uber, que irrumpió en China en 2014, consiguió implantarse en unas 60 ciudades y captar una demanda de unos 60 millones de trayectos semanales.

Pero "como empresario, he aprendido que el éxito viene tanto de oír lo que dice la cabeza como lo que indica el corazón y que los negocios solo pueden mantenerse si son "rentables", afirma.

La operación se anuncia pocos días después de que las autoridades chinas anunciaran una nueva normativa para el transporte privado.

Entre esas normas figura la prohibición de que las aplicaciones de transporte ofrezcan servicios por debajo de sus costos, lo cual debería reducir el margen de los subsidios con el que las dos empresas apuntalaban su actividad.

Un conductor de Didi Chuxing mostraba poco entusiasmo por el acuerdo. "Si es verdad, las prestaciones ofrecidas ahora por Didi o Uber se reducirán", dijo a la AFP el chofer, apellidado Su.

Didi, que asegura controlar el 90% del mercado, anunció el mes pasado haber obtenido $7.300 millones, de ellos mil millones procedentes de Apple, en una de las rondas de financiación más importantes del mundo.

Uber se ha convertido en una de las empresas emergentes más valoradas del mundo, presente en 50 países, pero también se ha enfrentado a problemas legales y protestas de los taxistas, en particular en Europa y América Latina.

Varios analistas afirman que el nuevo grupo podría crear una situación de cuasi monopolio en China.

Otros ven en la operación una capitulación de Uber.

Según Bloomberg, la fusión pondrá fin a las "enormes pérdidas" de Uber en China, pero abre la vía para que la compañía estadounidense pueda salir a bolsa en el futuro.

Informes publicados en mayo pasado afirmaban que Didi también preparaba para 2017 una salida a la Bolsa de Nueva York.

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