Indicador está en el nivel más bajo en 38 años: -1,20% en los últimos 12 meses

Por: Patricia Leitón 8 diciembre, 2015
Consumidores en supermercados Más X Menos. En noviembre, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que más aumentó (0,67%) y el transporte el que más se redujo (- 0,86%). | JORGE ARCE/ARCHIVO
Consumidores en supermercados Más X Menos. En noviembre, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que más aumentó (0,67%) y el transporte el que más se redujo (- 0,86%). | JORGE ARCE/ARCHIVO

La baja histórica que experimenta este año el índice de precios al consumidor alteró el rumbo de varios indicadores económicos, así como el cálculo de algunos impuestos.

Por ejemplo, aumentó las tasas reales de interés y los salarios reales; bajó los tributos a los combustibles, pero elevó el pago del impuesto sobre la renta y el de la propiedad de vehículos.

Este lunes, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) anunció que el indicador volvió a caer en noviembre, esta vez un 0,01%. En ocho de los 11 meses transcurridos de este año, el índice disminuyó.

La variación acumulada del año es de -0,99% y la acumulada de los últimos 12 meses, -1,20%. Aun así, la baja no es generalizada en todos los grupos de bienes.

La reducción influyó en que las expectativas de inflación cayeran, pasando de 5,9% a inicios del año, a 3,9% en noviembre; estas generalmente resultan mayores que el resultado real.

Dichas expectativas son utilizadas para calcular cuánto ganaría un ahorrante en términos reales si invierte hoy.

Por ejemplo, si un inversionista obtiene un rendimiento de 6% por un ahorro a un año, al final del periodo los intereses que tiene ya no le alcanzarán para comprar lo mismo que adquiere hoy; por eso le resta la inflación esperada.

Al hacer esta resta, la tasa queda en 2% que será el monto adicional que realmente ganará.

Evolución este año
Evolución este año

En teoría, si baja la inflación, las tasas nominales también deberían caer, pero, en el caso costarricense, el efecto es lento.

El analista Andrés Volio resaltó que esta situación afecta la inversión de las empresas.

“Los deudores han estado sufriendo tasas reales muy altas y desde luego se afectan los planes de inversión de las empresas. Es una situación que dificulta la disminución de la tasa de desempleo, que es muy alta”, comentó.

El incremento en los salarios reales se refleja en varios indicadores que publica el Banco Central en su informe mensual.

Uno de ellos es el índice de salarios mínimos reales, los cuales se fijan mediante decretos ejecutivos.

El aumento en el salario real es un indicador de un incremento en la capacidad de compra del trabajador. Empero, según Volio, esto también implica mayores costos para las empresas.

Hacia el futuro. Para Volio, la reducción en el índice de precios al consumidor pareciera ser un efecto transitorio; por lo tanto, no es alarmante. El Central también espera que el próximo año vuelva al terreno positivo.

El economista Hermann Hess manifestó que el índice de precios es sensible a diversas variables que afectan los movimientos de la demanda y la oferta agregada, por lo que, en una economía pequeña y abierta como la costarricense, el panorama puede cambiar rápidamente.

“Por ejemplo, la expectativa o realización del alza en las tasas de interés internacionales pueden revertir la tendencia con bastante celeridad”, aseguró Hess.

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