Entidades responden a la medida adoptada por el Banco Central argentino de subir la tasa que paga por sus letras y notas

 3 febrero, 2014

Buenos Aires

El consumo y el crédito en Argentina se ven amenazados tras la decisión de los bancos de subir las tasas de interés y de restringir el pago en cuotas ante la situación de incertidumbre que vive el país, informaron hoy fuentes bancarias.

Esta medida de los bancos se da después de que el Banco Central argentino subiera la tasa que paga por sus letras y notas, lo que provocó inmediatamente un alza del 20% al 24% en las tasas que abonan las entidades bancarias a sus clientes por sus plazos fijos.

Vista de un tablero en una casa de cambio de divisas tomada el viernes en Buenos Aires. El Gobierno argentino anunció que permitirá a particulares adquirir divisa extranjera para tenencia y ahorro, en medio de un desplome del peso argentino frente al dólar sin precedentes en más de una década.
Vista de un tablero en una casa de cambio de divisas tomada el viernes en Buenos Aires. El Gobierno argentino anunció que permitirá a particulares adquirir divisa extranjera para tenencia y ahorro, en medio de un desplome del peso argentino frente al dólar sin precedentes en más de una década.

Es a partir de los depósitos que los bancos obtienen el fondo para brindar créditos, por lo que el aumento en la tasa de interés implementada por el Banco Central repercutió también en la oferta crediticia de las entidades.

Algunos bancos aumentaron sus tasas al día siguiente de la licitación de las letras del Central, mientras que otros aseguraron que las modificaciones ya están en marcha.

De todas formas, estos incrementos ya se dieron en los últimos meses.

Según un estudio de la consultora Economía y Regiones, la tasa de préstamos personales y de tarjetas de crédito pasó desde 37% (nominal anual) en noviembre a 38,5% a fines de diciembre y ascendería a 42% hacia fin de mes.

Diego Giacomini, economista jefe de esa consultora, señaló que desde hace ocho años Argentina tiene tasas de interés reales negativas, una política monetaria que incentivó el consumo y propició los desequilibrios macroeconómicos que llevaron a la presente crisis cambiaria.

Las dudas que generó la devaluación en Argentina llevaron, además, a que muchos bancos prefirieran recortar los plazos de sus créditos y las cuotas sin interés que brindan, esto último también acordado con los comercios.

Según Giacomini, este marco de incertidumbre se da porque los agentes económicos no saben si el Banco Central tiene la voluntad de subir las tasas de interés al nivel que tiene que hacerlo.

En los últimos años, las tasas de interés impulsadas por el Central han sido bajas, incluso por debajo del nivel de la inflación, lo que llevó a los argentinos a volcarse al consumo, una de las variables más dinámicas de la economía argentina y que podría verse amenazada por la nueva política monetaria.