Algunos entrevistados tienen más de dos décadas de laborar en la institución

 13 julio

Este viernes 14 de julio, el cierre de la jornada laboral en el Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) marcará la historia de unos 560 trabajadores de la institución. Hoy será el último día que brindarán atención al público y durante las siguientes semanas se dedicarán a preparar su salida del que fuera su lugar trabajo

La entidad estatal dejará de hacer muchas las labores de banca comercial e iniciará una compleja reestructuración para convertirse en un banco de fomento y desarrollo, con lo cual la mayoría de sus 685 empleados se quedará sin empleo.

Del total, 285 trabajarán hasta el 31 de julio y otros 275 dejarán el Banco hacia finales de agosto próximo.

Dentro del grupo de los que saldrán está Melissa Valdivia Zúñiga, una madre soltera, de 28 años, con dos niños escolares y cuyo salario era la única entrada del hogar. Ella laboraba como "plataformista", o en servicio al cliente, en la agencia del Banco en Guadalupe, San José.

"No puedo negar que este despido ha sido un sufrimiento a cuentagotas, al oír, ver y leer las noticias que iban augurando el cierre de mi trabajo", expresó tras estar 10 años en la entidad.

Melissa Valdivia, quien labora en la sucursal de Guadalupe, San José, dijo que el despido ha sido un sufrimiento a cuentagotas, por ver, oír y leer las noticias augurando el cierre de su trabajo.
Melissa Valdivia, quien labora en la sucursal de Guadalupe, San José, dijo que el despido ha sido un sufrimiento a cuentagotas, por ver, oír y leer las noticias augurando el cierre de su trabajo.

Asistente ejecutiva en banca corporativa y con ocho años de labores en Bancrédito, Yorleny Esquivel Ruiz, de 33 años y con dos hijos, dijo que su salario era el principal soporte en su hogar y ya no lo recibirá el próximo mes. "Quedamos a la deriva, así nos dejó el Gobierno".

"Lo que más le preocupa a uno es que, por nuestra edad, ya se nos cierren las puertas laborales, ya que las empresas, por ejemplo, buscan ahora, gente más joven", agregó esta vecina de Agua Caliente de Cartago, que trabajaba en las oficina centrales de San José. Expresó que su deseo es estar tranquila y optimista, pero en la cabeza resuena la pregunta: ¿cómo vamos a sobrevivir?

A Jonathan Arce Moya se le vino a la mente cuando con 20 años, poco después de terminar la secundaria, llegó a sus trabajo. Ya tiene 25 años de labores. "Fue hasta este viernes, mi segundo hogar; por el Banco logré tener mi casa y otros haberes, por lo que estos últimos días, he sentido un nudo en garganta, casi sin poder dormir, al saber que es la última semana en que trabajo para la Institución", declaró este empleado de la oficina del Parque Industrial Cartago.

Vecino de Cartago y de 45 años, Arce incluso fue vicepresidente de la asociación solidarista de los empleados de Bancrédito.

Carlos Chaves Chinchilla, un vecino de Cachí, Paraíso, dijo que entró como misceláneo y logró superarse y ascender a la oficina de correspondencia judicial. A sus 57 años, lo que más le preocupa es conseguir un trabajo que le permita cotizar los escasos cinco años que le quedan para pensionarse por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Detalló que hasta su último día de trabajo lucirá con orgullo el uniforme bancario que se puso, por primera vez, hace 24 años, para llegar a las oficinas centrales.

Colaboró el periodista Marvin Barquero.