Exgerente del Banco dijo que compra fue buena para empresa sancarleña

Por: Óscar Rodríguez 5 julio

El diputado socialcristiano Luis Vásquez cuestionó, la noche de este miércoles, la relación del bufete en el cual Alberto Raven es socio y la empresa Coopelesca.

El legislador del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) reveló, en la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa, que el bufete Zucher, Raven y Odio era también representante de la Cooperativa de Electrificación Rural de San Carlos (Coopelesca), cuando se dio la compra de la planta Aguas Zarcas a Holcim Costa Rica.

"Quiero informarle que el bufete, donde usted es socio y abogado, sí es el representante de Coopelesca", aseguró Vásquez.

Mario Rivera (izquierda), exgerente del BCR, y Alberto Raven, directivo del Banco, comparecieron la noche de este miércoles ante la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa.
Mario Rivera (izquierda), exgerente del BCR, y Alberto Raven, directivo del Banco, comparecieron la noche de este miércoles ante la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa.

Raven respondió al legislador que lo desconocía.

"Solo sabía que un colega, socio del bufete, representó a Holcim", afirmó Raven.

Otros diputados como el liberacionista Julio Rojas, el oficialista Víctor Morales Zapata y la frenteamplista Patricia Mora criticaron a Alberto Raven porque era fiscal de Holcim y director del Banco de Costa Rica (BCR) cuando se aprobó el crédito por $32,7 millones a Coopelesca para adquirir la planta de la compañía cementera.

Raven confirmó que otro miembro del bufete representó a Holcim en el proceso de venta de la planta.

Pero aseguró que él no participó en el curso de otorgamiento del crédito en el BCR.

Holcim vendió, en octubre del 2014 el proyecto hidroeléctrico a Coopelesca por $35 millones.

Por su parte, Mario Rivera, exgerente del Banco, confirmó que Alberto Raven nunca medió en cuando se estudió y aprobó el financiamiento de Coopelesca.

Rivera afirmó, incluso, que la compra fue un muy buen negocio para la empresa sancarleña.

Para Ottón Solís, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), la venta de la planta Aguas Zarcas fue un excelente negocio para Holcim porque tenía el proyecto valorado en $4 millones, pero la vendió en $35 millones y tuvo una ganancia de ¢16.000 millones ($30 millones).

Durante la sesión de la comisión legislativa también participaron Guillermo Quesada, subgerente del BCR, y Marta Arrea, exdirectora del Banco.