Reserva por créditos malos creció 21% y cerró en ¢9.412 millones en 2016

Por: Óscar Rodríguez 22 marzo
Bancrédito tuvo que revertir parte de las utilidades reportadas durante el año pasado por orden de Sugef. El banco registraba ganancias por ¢400 millones, pero al final cerraron en ¢282,7 millones en el 2016.
Bancrédito tuvo que revertir parte de las utilidades reportadas durante el año pasado por orden de Sugef. El banco registraba ganancias por ¢400 millones, pero al final cerraron en ¢282,7 millones en el 2016.

San José

Los deudores morosos de Bancrédito se multiplicaron durante el último año.

El Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) reportó 244 nuevas operaciones malas en el 2016, respecto a las 60 del año previo, es decir, se cuadriplicaron en un lapso de 12 meses.

Así se detalla en los estados financieros auditados de la entidad pública preparados por la firma Crowe Horwath, con información al 31 de diciembre del 2016.

Los datos del informe muestran que Bancrédito cerró, el año pasado, con un total de 2.131 operaciones de crédito del tipo E, catalogadas como de peor categoría; es decir, son clientes que dejaron de pagar sus obligaciones con el banco.

Mientras tanto, en el 2015, los casos de deudores morosos de peor categoría fueron 1.887.

Al grupo de clientes con problemas de pago la entidad financiera estatal les prestó ¢21.862 millones. Ellos representan el 10% del total de operaciones de crédito de la entidad que cerró, el año pasado, en 20.746.

Asimismo, el saldo de la cartera de crédito del Banco finalizó, el año pasado, en ¢438.000 millones. El 83% de los recursos prestados estaban en operaciones al día.

Sin embargo, el Banco tiene una alta concentración de saldo crediticio en pocos clientes.

Los clientes con créditos se clasifican con base en el Reglamento para la Calificación de Deudores, de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Esta normativa creó ocho categorías de deudores desde el tipo A1, que paga su crédito al día, hasta llegar al cliente categoría E, que son los que dejaron de cancelar al banco.

La Nación consultó a la entidad financiera sobre el crecimiento del número de operaciones morosas el último año, pero al cierre de este artículo no hubo respuesta.

Mariano Segura, comisionado del Consejo Presidencial Económico, detalló que el Gobierno trabaja en conjunto con Bancrédito para mitigar las vulnerabilidades de la entidad financiera.

"Se trabaja en un norte estratégico en el cual (el banco) pueda explotar sus fortalezas en el mediano y largo plazo", dijo Segura.

Javier Cascante, jerarca de la Sugef, confirmó que el año pasado hicieron revisiones de la calificación de deudores en diversas instituciones financieras, incluida Bancrédito, y ordenaron la recalificación de clientes.

Esto significa que la Superintendencia obligó a modificar la nota del deudor, con lo cual se genera un incremento en la reserva de cobertura por el deterioro de operaciones de crédito.

"Cuando una entidad financiera muestra ese tipo de deterioros, es un tema que llama la atención. Además, porque tienen un efecto en el resultado de la entidad", aseguró Cascante.

Durante el 2016, el resultado de Bancrédito se vio afectado porque lo obligaron a aumentar sus provisiones debido a operaciones fallidas de la cartera crediticia, lo cual, al final del año, redujo las utilidades en 81%, comparado con el 2015.

El Banco tuvo una ganancia de ¢269 millones el año pasado.

Consecuencias. El aumento en la cantidad de operaciones morosas tuvo un efecto negativo para Bancrédito.

Las estimaciones por deterioro crediticio cerraron, en el 2016, en ¢9.412 millones lo cual significó un incremento del 21% comparado con un año antes.

La información detallada por el auditor externo del banco estatal refleja que, para el 2015, la reserva por créditos con la peor calificación fue menor, de ¢7.758 millones.

Cascante explicó que aunque la cartera con deterioro puede ser mayor a las provisiones – en el caso de Bancrédito los préstamos malos son por ¢21.862 millones–, los bancos cuentan con garantías para protegerse.

Se trata, en general, de bienes que responden como respaldo ante una entidad financiera si el deudor no puede cumplir con su compromiso.

Otro de los problemas que enfrenta la entidad es que su cartera de crédito tiene una alta concentración en pocos clientes.

Los estados financieros auditados muestran que, al cierre del 2016, el Banco tenía 11 operaciones que concentraban el 16% del total de la cartera de crédito, es decir, ¢73.000 millones.

El jerarca de la Sugef recalcó que la concentración crediticia en la banca genera riesgos porque expone a las entidades a problemas si un deudor deja de pagar.