Cerca de $100 millones en inversiones se pasaron a la moneda local

Por: Patricia Leitón 14 agosto

San José.

El incremento en las tasas de interés en colones que impulsó el Banco Central a partir de abril sedujo a algunos ahorrantes a trasladar sus ahorros de dólares a colones.

Con el aumento de tasas en colones algunos ahorrantes regresaron a invertir en la moneda local.
Con el aumento de tasas en colones algunos ahorrantes regresaron a invertir en la moneda local.

Así lo reflejan los resultados de la riqueza financiera a julio, que agrupa las distintas formas en las cuales las personas tienen sus ahorros (depósitos en el sistema financiero, en el Gobierno y en el Banco Central).

Los ahorros en dólares bajaron de $1.463 millones, en junio del 2017, a $1.360 millones, en julio de ese mismo año, mientras que las inversiones en colones aumentaron de ¢801.075 millones a ¢1.048.769 millones en ese mismo periodo.

El mayor apetito por los colones generó que los ahorrantes vendieran dólares y eso provocó un superávit en el mercado cambiario privado.

"En las últimas semanas observamos una incipiente "reversión" del proceso de dolarización del ahorro y una reducción en el ritmo de "colonización" del crédito al sector privado", explicó Eduardo Prado, gerente del Banco Central.

El funcionario agregó que la combinación de esos eventos, que son coherentes con el mayor nivel de las tasas de interés en colones, llevó a una mayor disponibilidad de divisas en el mercado cambiario, manifiesta en un superávit en las operaciones del público con los intermediarios cambiarios.

La entidad aprovechó el superávit para comprar dólares para venderle al sector público cuando hay escasez y así evitar presiones en el tipo de cambio, por esta vía.

El Banco Central enfrentó, a partir de abril del 2017, una fuerte presión en el precio del dólar alimentada por las personas que querían dólares debido a los mejores rendimientos que generaba.

A raíz de esa presión, la entidad comenzó en abril a elevar la tasa de interés de política monetaria (es la que aplica el Banco Central en sus operaciones en el mercado integrado de liquidez, donde las entidades financieras negocian recursos) hasta realizar un ajuste de 2,75 puntos porcentuales.

La entidad, además, volvió a vender en forma directa sus depósitos al público a partir del 7 de junio y elevó las tasas que ofreció por estos instrumentos para forzar a las entidades a realizar sus ajustes.

Con las medidas la entidad logró su objetivo de frenar el apetito de los ahorrantes por los dólares; no obstante, dejó en una situación difícil al Gobierno que necesita captar recursos para financiar el alto déficit fiscal y ahora se enfrenta a mayores tasas de interés.

Para el economista Félix Delgado las tasas más altas y las limitaciones de liquidez es el precio que se debe pagar por no resolverlos problemas fiscales en tiempo.

Añadió que al parecer los efectos de las medidas ya se van viendo, no obstante; hay acciones administrativas, como las negociaciones especiales para colocar bonos, por ejemplo, no de mercado, que dificultan ver la clara la influencia de los cambios en precios (tasa de interés en este caso) sobre los resultados.