Once industrias dedicaron en último año $14 millones para reconversión

Por: Marvin Barquero 17 octubre, 2013

Diez industrias arroceras invirtieron en el último año cerca de $10 millones para mejorar plantas y procesos y así prepararse a competir en un mercado con más importaciones y precio liberalizado.

Mercado arrocero
Mercado arrocero

Otra compañía, la Corporación Arrocera Costa Rica, se salió del patrón y en su caso asignó $4 millones para el mismo fin: desarrollar y renovar sus operaciones.

Estas inversiones se realizan ante el nuevo contexto que se espera con la liberalización de los precios del grano a partir del 1.° de marzo del 2014 y el inicio, dos años después, de la reducción paulatina de los aranceles del 35% para importar de Estados Unidos. El mercado quedará libre en el 2026.

Se espera que ambas medidas impulsen una baja de precios.

El mercado arrocero actual se caracteriza por crecientes importaciones de grano pilado (sin granza) desde países suramericanos. Estas compras pagan el arancel del 35% y, aun así, llegan a un precio competitivo.

El negocio de la industria es importar y comprar la producción local en granza para quitar la cáscara en el país; con ese fin tienen la maquinaria y la mano de obra. Ante eso, el ingreso de más grano pilado a menor precio los está perjudicando, aseguró Carlos González, presidente de la Asociación Nacional de Industriales del Sector Arrocero (Aninsa).

Sin embargo, las empresas que traen este grano aducen que benefician al consumidor con menores precios y más presentaciones.

Corporación Arrocera Costa Rica destinó $4 millones para lograr más eficiencia en su planta, en barrio San José, Alajuela. El objetivo es competir y ofrecer un mejor producto al consumidor, dijo la empresa. | JORGE ARCE
Corporación Arrocera Costa Rica destinó $4 millones para lograr más eficiencia en su planta, en barrio San José, Alajuela. El objetivo es competir y ofrecer un mejor producto al consumidor, dijo la empresa. | JORGE ARCE

Movimientos. Tania López, viceministra de Agricultura y Ganadería (MAG) y encargada del tema arrocero, aceptó que hay una gran preocupación e incertidumbre por la liberalización del precio.

Reconoció que la creciente importación sin cáscara desde Suramérica (Argentina, Brasil, Uruguay) eleva la inquietud.

Por su parte, Marvin Rodríguez, viceministro de Economía, Industria y Comercio (MEIC), consideró que los industriales arroceros en Costa Rica tienen que responder a las nuevas condiciones del mercado, siendo más eficientes, por lo que deben invertir en perfeccionar los procesos de sus plantas.

Precisamente, esa necesidad de eficiencia es la que motiva las inversiones pese a la incertidumbre que reina, explicó González. Negó que las empresas se preparen para pasar a ser empacadores del grano, importado más barato.

Óscar Campos, presidente de la Asamblea Nacional de Productores, dijo que una caída en la calidad del grano estadounidense y problemas de logística y de oferta en Suramérica, obligarán a la industria a seguir adquiriendo la cosecha nacional, con lo que se asegurará que siga la producción en Costa Rica.

Agregó que a los productores no les preocupa que el sector se reconvierta, sino que los Gobiernos no sean coherentes y no entiendan la importancia de la alimentación.