Contingentes sin pagar aranceles se incluyeron en el Acuerdo de Asociación firmado por los europeos con Centroamérica

Por: Marvin Barquero 18 mayo
Los arroceros analizan los requisitos sanitarios y posibles segmentos de mercado en los países de la Unión Europea. Los habitantes de ese bloque no son altos consumidores de ese grano, pero hay posibilidades de exportar.
Los arroceros analizan los requisitos sanitarios y posibles segmentos de mercado en los países de la Unión Europea. Los habitantes de ese bloque no son altos consumidores de ese grano, pero hay posibilidades de exportar.

San José.

Arroceros y ganaderos de carne no lograron, hasta ahora, aprovechar las cuotas logradas en el Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (Aacue), pese a que ese pacto comercial está vigente para Costa Rica desde el 1°. de octubre del 2013.

En el Aacue se pactaron cuotas o contingentes sin pagar aranceles para productos sensibles centroamericanos. A los arroceros nacionales les tocó 4.834 toneladas anuales y a los ganaderos de carne 1.533 toneladas anuales. Estos volúmenes pueden ingresar a los países de la Unión Europea (UE) sin el pago de impuestos de entrada.

El acuerdo también contempló 20.510 toneladas anuales para el sector azucarero costarricense. Este sector es el único que aprovecha la oportunidad para colocar su producto en países miembros de la UE.

Édgar Herrera, director ejecutivo y de comercialización de la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica), dijo que anualmente se está exportando toda la cuota a países como Reino Unido, España, República Checa, Bulgaria, Italia y Bélgica.

"En el mercado europeo se encuentra precios que dan un valor agregado versus otros destinos. Es un mercado desarrollado cuyos requisitos son también superiores y eso nos hace y obliga a ser mejores cada día. Otra ventaja importante es que cada día aprendemos más de ese mercado lo que nos impulsa a buscar constantemente nuevas y mejores oportunidades de desarrollar más productos", detalló Herrera.

La inclusión de esos contingentes buscaba, precisamente, que los productores nacionales se beneficiaran de los buenos precios internos en la UE y también que se prepararan para colocar y vender en mercados exigentes.

Requisitos sanitarios.

El director ejecutivo de la Corporación Ganadera (Corfoga), Luis Diego Obando, dijo que el problema central está en los fuertes requisitos sanitarias que exige la UE. Por ejemplo, explicó, se les exige trazabilidad individual, es decir, que un productor ponga toda la información en una etiqueta donde se puede determinar con toda certeza de cuál finca, de cuál animal, la fecha de salida del animal, la fecha de sacrificios y otros.

Reconoció que en Costa Rica todavía no es posible cumplir con ese requisito. Agregó que hay un sistema piloto que se está corriendo para poder llevar a tener esa trazabilidad de manera individual.

Otra normativa que exige ese bloque a los socios comerciales está relacionada con el mal de la vaca loca. Y una traba adicional tiene que ver con la garantía que debe dar el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) en cuanto a la inexistencia de residuos de productos veterinarios que estén prohibidos en la UE.

En algunos casos, insistió Obando, Costa Rica no tiene todavía los avances para cumplir con lo solicitado en Europa.

Aparte de eso, señaló, los europeos piden una serie de condiciones relacionadas con el bienestar animal, para que la carne califique para sus mercados.

Obando coincidió con el presidente de Corfoga, Leonardo Luconi, en que el sector ganadero mantiene un gran interés en el mercado europeo. "El mercado es atractivo; paga buenos precios", acotó.

Por eso, junto con Senasa, mantienen una comisión, en la cual, empero, se analiza actualmente si los buenos precios son lo suficientemente altos como para concretar todos los programas que necesita el cumplimiento de los requisitos.

Por su parte, Eduardo Rojas, presidente de la Asociación Nacional de Industriales del Sector Arrocero (Aninsa), dijo que están revisando la parte de los requisitos fitosanitarios, el tipo de arroz que se consume allá y preliminarmente encontraron que hay una población que consume mucho arroz del tipo que se produce en Costa Rica. "Estamos viendo cómo hacemos ventas inteligentes, porque la cuota no es tan grande y tal vez resulte incómodo exportar esa cantidad", especificó el dirigente arrocero.

Recordó que el europeo no se caracteriza por ser un alto consumidor arrocero y detalló que la demanda por persona, al año, está cerca de los tres kilos, mientras en Costa Rica es de 50 kilos por persona al año.