Servicio Fitosanitario resalta que la reducción en el uso por área se viene presentando desde el 2010

Por: Marvin Barquero 2 junio

San José

Costa Rica logró reducir la cantidad de agroquímicos que se usan por área en las actividades agrícolas, al pasar de 10,7 kilos de ingrediente activo por hectárea en el 2015 a 9,6 kilos por hectárea en el 2016, de acuerdo con un informe divulgado por el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE).

La entidad resaltó que la disminución es todavía mayor si se comparan los datos con los de hace siete años, en el 2010. En aquel año, la cantidad de kilos de ingrediente activo por hectárea se ubicó en 13,9 kilos. Entre ese año y el 2016 se logró una reducción de 4,3 kilogramos por hectárea.

Los agricultores se han capacitado para hacer un uso racional de los plaguicidas y realizar buenas prácticas agrícolas en las fincas, según el Servicio Fitosanitario del Estado.
Los agricultores se han capacitado para hacer un uso racional de los plaguicidas y realizar buenas prácticas agrícolas en las fincas, según el Servicio Fitosanitario del Estado.

La página web del SFE indica que volumen total de ingrediente activo utilizado en Costa Rica fue de 11.536.931 kilos en el 2010, frente a los 8.897.084 kilos del 2016, una baja del 23%.

Esa entidad estatal, adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) es el ente oficial responsable de publicar los datos de estimación de uso de plaguicidas por hectárea en el país.

También se encarga de velar por el uso correcto y adecuado de esos productos, cuyo destino es el control de plagas y enfermedades en los cultivos agrícolas.

El SFE dijo en un boletín de prensa la mañana de este viernes 2 de junio que en los últimos siete años ha invertido más de ¢300 millones en campañas educativas e informativas sobre Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).

Precisamente, la finalidad es capacitar a los agricultores en un uso racional de los agroquímicos, dentro de los cuales incluyen plaguicidas, herbicidas, nematicidas y otros productos específicos para ciertas plagas y enfermedades y necesidades nutricionales de los cultivos y suelos.

Según el SFE, también se realiza la capacitación paralela de los productores, logrando un esfuerzo continuo que sea sostenible en el tiempo para llegar a que los agricultores utilicen los agroquímicos de una manera más adecuada.