Los asociados laboraban en la empresa Matas de Costa Rica, la cual cerró operaciones en el 2012

 24 febrero, 2015

San José.

En el 2012, cuando la compañía Matas de Costa Rica cerró sus operaciones en Siquirres, decenas de trabajadores quedaron sin ingresos.

Iniciaron una lucha, mediante diferentes protestas, como bloqueos en la ruta 32, tras las cuales recibieron atención de diferentes entidades gubernamentales, lo cual los llevó a formar una cooperativa y a exportar actualmente sus propias plantas ornamentales a países europeos.

Se trata de Coopehorizonte, que en este momento emplea a 68 personas, de las cuales 28 son asociadas a la cooperativa, según un comunicado que circuló el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop).

La historia de esta empresa asociativa se comenzó a conformar cuando lograron llamar la atención de diferentes instituciones. El Instituto de Desarrollo Rural (Inder) compró y adjudicó la finca de 132 hectáreas de la empresa que quebró, el Infocoop se encargó de asesorar y organizar al grupo para formar Coopehorizonte.

Luego de esa primera etapa el grupo recibió asistencia de entidades como el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), el Ministerio de Trabajo y la Universidad de Costa Rica (UCR).

La cooperativa fue formada por exemppleados de la empresas Matas de Costa Rica, que cerró en el 2012.
La cooperativa fue formada por exemppleados de la empresas Matas de Costa Rica, que cerró en el 2012.

Todo el proceso derivó en que hoy se tienen cultivadas 38 de las 132 hectáreas y en un plan de reactivación del resto de la tierra. Actualmente, Coopehorizonte exporta un contenedor semanal, con 60.000 plantas, al mercado de Holanda.

Los extrabajadores y hoy cooperativistas cultivan una variedad de planta ornamental que se conoce como marginata, en lo cual tienen experiencia pues anteriormente trabajaron en ello.

En tanto, el Inder les arrienda la tierra, les financia la construcción de infraestructura, les otogó un crédito por ¢24 millones para el mantenimiento y asistencia de la finca y otros recursos para la nave industrial, detalló Jorge Jiménez, técnico de ese instituto. Infocoop, por su lado, los respalda en el área administrativa, informó Patricia Bravo, la gerente de promoción.

Se espera que la cooperativa brinde empleo a unas 400 personas, cuando toda la finca esrté en producción.