Finca La Mesa de Segueto, de la familia Navarro Porras, logró las mejores ofertas

Por: Andrea Rodríguez Valverde 25 junio, 2014

El café de Costa Rica que ganó el certamen Taza de la Excelencia 2014 se cotizó ayer en $4.120 el quintal (saco de 46 kilos), durante la subasta internacional que marca el cierre de este concurso, en donde se premian los mejores granos del país.

Taza de la Excelencia
Taza de la Excelencia

Como referencia, en la Bolsa de Nueva York el quintal de café se negoció ayer en cerca de $175; es decir, que el producto ganador se vendió 23 veces más caro.

El microlote, propiedad de la familia Navarro Porras, logró el segundo mejor precio pagado por un café de Costa Rica, en las siete ediciones en las que el país ha participado en el concurso.

El precio, en esta ocasión, fue solo superado por la subasta del 2012, donde un lote de la finca Zamora, de San Francisco de San Isidro de Heredia, y procesado en el beneficio Brumas del Zurquí, se vendió a $4.500 por quintal en la subasta.

De la mejor calidad. El grano ganador y mejor pagado en el 2014 proviene del microlote de la finca La Mesa de Segueto, ubicada en la localidad de La Bandera de Dota, a 1.900 metros sobre el nivel del mar, en el valle de Tarrazú.

Maruyama Coffee, Sugi Coffee Roasting y Ponpon Coffee (todos de Japón), y Orsir Coffee (Taiwán), fueron los compradores del lote ganador, según publica la web de Alliance for Coffee Excellence (ACE), organizador del concurso.

Luis Enrique Navarro, productor de café, de 53 años, dueño del grano triunfador, aseguró que la venta del café a ese precio es solo el resultado de la calidad.

En la finca La Mesa, en La Bandera de Dota, se cultiva uno de los mejores cafés de Costa Rica. Luis Enrique Navarro cargaba, en mayo pasado, un saco de café hacia el invernadero donde se pone a secar el grano. | ALBERT MARÍN
En la finca La Mesa, en La Bandera de Dota, se cultiva uno de los mejores cafés de Costa Rica. Luis Enrique Navarro cargaba, en mayo pasado, un saco de café hacia el invernadero donde se pone a secar el grano. | ALBERT MARÍN

De acuerdo con Navarro, el café vencedor resaltó entre los compradores internacionales por su aroma floral, sabor caramelizado y un dulce exquisito.

“Ha sido una satisfacción muy grande, es la primera vez que ganamos el concurso y los resultados han sobrepasado nuestras expectativas. Veníamos trabajando por esto durante años, ha sido un proceso de ir aprendiendo y buscando los mejores métodos para obtener el mejor café”, comentó.

Este café fue seleccionado de entre 32 muestras de altísima calidad, las cuales llegaron a la final del concurso Taza de la Excelencia, en mayo pasado. Inicialmente se inscribieron 117 lotes del grano.

En total, 25 lotes obtuvieron notas tan altas, que les permitieron pasar a la subasta electrónica.

El segundo café mejor pagado en la puja de ayer pertenece a un lote de la finca El Alto, también propiedad de la familia Navarro Porras, y por el cual se pagó un precio cercano a $1.235 por quintal.