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Esta lista tiene Gallo Pinto, Sardina, Camarón, Cangrejo Verde y La Cajeta, pero no es el menú de ningún restaurante. Lleva El Aguacate, El Cas, Los Jocotes, Carambola, Vainilla y Zapote, mas no son las compras de la feria. Incluye también La Garza, La Urraca, El Gavilán, El Danto y El Torito, y tampoco se trata de las atracciones de un zoológico.
Es, aunque suene cómico, parte del listado de las 3.679 escuelas públicas de Costa Rica, que mañana iniciarán el curso lectivo 2005, y en la cual se mezclan nombres tan curiosos como extraordinarios.
Nombres de animales y árboles, términos indígenas o palabras sin ningún significado en el diccionario fueron escogidas por vecinos de cientos de pueblos para bautizar los centros educativos a los que asistirían sus hijos.
Hoy, esos nombres causan extrañeza y hasta risa entre quienes están acostumbrados a oír sobre aquellas escuelas dedicadas a héroes de la patria o encomendadas a algún santo potrector.
Sin embargo, la costumbre de denominar a los centros educativos con el mismo nombre del pueblo que les da abrigo también ha tenido fuerza en nuestro país. Y si algo abunda en la toponimia nacional son las justificaciones curiosas para bautizar caseríos.
Los cientos de mariposas que hace medio siglo volaban en Paso Canoas, heredaron el nombre de ese insecto a la escuela de un pueblo puntarenense; el estiércol en forma de trenza que la gente de Golfito encontró en una de sus montañas les dio la idea de bautizar como Las Trenzas al pueblito que creció allí años después.
El platillo favorito de Vicente Castro Alonso, un comerciante de Los Chiles, dio origen al pueblo de Gallo Pinto en un alejado rincón de este cantón alajuelense a cuya escuela homónima solo se llega tras andar más de 30 kilómetros por una calle de lastre casi intransitable.
Las coloridas flores de una planta conocida como "colas de gallo" que crecieron en un pedacito de tierra en el cerro Juan Díaz de Nicoya, inspiraron a un grupo de vecinos para darle un nombre a su nueva escuela y heredárselo luego al pueblo.
En fin, cada centro educativo tiene su propia historia, que revivirá mañana en muchos de ellos, cuando miles de pequeños regresen a clases tras las vacaciones de verano.
En el momento de crear una escuela, no existe ningún trámite particular para escoger su nombre y son los vecinos que hacen la solicitud ante el Ministerio de Educación Pública (MEP) quienes tienen la última palabra.
"El proceso para fundar una escuela es relativamente sencillo. Lo puede hacer un grupo de vecinos interesados o el Ministerio a través del asesor supervisor o la oficina regional. Se pide como requisito un radio mínimo de 2 kilómetros de la escuela más cercana, y al menos 25 alumnos potenciales. Para cumplir esto último, se debe censar la población del lugar con edades entre 0 y 13 años. Es la forma de saber cuáles serían los futuros alumnos", explicó el viceministro académico del MEP, Wilfrido Blanco.
Los vecinos integran un comité local pro construcción de la escuela y, una vez completado el formulario de solicitud correspondiente, el Ministerio manda funcionarios para verificar el censo y a corroborar si existe la disponibilidad de terrenos para levantar el nuevo centro educativo. Si las condiciones son favorables, el MEP procede a crear la institución y a otorgarle presupuesto para el pago de docentes.
"En ese momento comienza a gestarse la elección del nombre y surgen diferentes posibilidades. Si es el de una persona, debe justificarse con la obra que ha hecho, su vinculación con el pueblo o la trayectoria que tuvo ese individuo. Antes el Ministerio aceptaba sin mayores trabas cualquier propuesta, por ocurrente o inaudita que fuera, pero ahora se tiene más cuidado y esto se refleja en el hecho de que las instituciones fundadas recientemente llevan nombres mejor justificados y sin posibles dobles sentidos", manifestó.
De acuerdo con Blanco, el verdadero problema surge cuando los vecinos quieren cambiar el nombre de la escuela, porque en ese momento entran a pisar los terrenos de la Comisión de Nomenclatura Nacional.
Esto resulta especialmente complicado si pretenden denominar a un centro educativo con el nombre de una persona, ya que, en tales casos, la Comisión establece otra serie de requisitos.
"Quizá no sean recomendables los cambios de denominación porque eso suscita un serio problema con la reposición de títulos de graduación extendidos bajo el nombre antiguo del centro de enseñanza", explicó el viceministro.
Si bien es posible hacer dicho cambio, resulta un camino poco transitado, así que los nombres de instituciones como Bolas, Chiripa, La Guinea y La Unión del Toro seguirán robándonos una sonrisa maliciosa cuando los escuchemos.
Colaboró Freddy Parrales, corresponsal de La Nación en la zona sur.
Ubicación: El Fósforo de Upala, Alajuela.
Inraestructura: Cuatro aulas y un comedor estudiantil.
Población: Ocho maestros y 150 alumnos.
Origen del nombre: "En la orilla de un río que pasa cerca de aquí, hay muchos árboles de fósforo. Mi papá, quien donó el terreno para la escuela, siempre llamó 'El fósforo' a este sitio y así lo hicieron los que pasaban por este caserío", explicó Otilia Bron, una vecinalo.
Ubicación: Los Chiles, Alajuela.
Infraestructura: Dos aulas y un comedor estudiantil.
Población: Un maestro y cerca de 25 alumnos.
Origen del nombre: "En 1949, mi esposo y yo compramos aquí una manzana de terreno. Él se llamaba Vicente Castro y fue comprando fincas aledañas hasta tener un terreno muy grande. A Vicente le gustaba desayunar con gallo pinto y un primo hermano le dijo que bautizara así a la finca.
"En 1961 fundaron la escuela, un año después de que él murió. Cuando los vecinos se reunieron para darle un nombre, yo pedí que por favor le dejaran el de 'Gallo Pinto', porque sería como un homenaje para su memoria", contó Ramona Rosales González, fundadora del pueblo.
Ubicación: San Jorge de Los Chiles, Alajuela.
Infraestructura: Dos aulas y un comedor estudiantil.
Población: Un maestro y 25 alumnos.
Origen del nombre: "En dialecto maleku, la palabra 'chimurria' significa 'tierra roja'. Ese es el nombre que adoptó nuestro pueblo, en clara alusión al color de la tierra que hay aquí.
"La escuela fue bautizada con el mismo nombre del pueblo. Antes era un edificio de madera, pero en 1996 se construyeron un par de aulas de concreto.
"Aquí estudian niños que viven a muchos kilómetros de distancia y llegan a pie", contó Juan Vázquez Jiménez, vecino del centro educativo y presidente municipal de Los Chiles.
Ubicación: San José de Upala, Alajuela.
Infraestructura: Dos aulas, un comedor, y una casa del maestro.
Población: Cuatro maestros y cerca de 70 alumnos.
Origen del nombre: La escuela El Delirio heredó el nombre del pueblo, pero este es tan antiguo que los vecinos ignoran por qué se llama así. Suponen que se debe a la dificultad de llegar hasta ese caserío, ubicado a unos 20 kilómetros del centro de Upala, 13 de ellos por una calle de lastre.
Ubicación: Pocosol de San Carlos, Alajuela.
Infraestructura: Tres aulas, una biblioteca y un comedor estudiantil.
Población: Tres maestros y cerca de 50 alumnos.
Origen del nombre: "Hace muchos años, los vecinos nombraron como la patrona del pueblo a la Virgen de Guadalupe; eso motivó a los vecinos para bautizar el pueblo con un nombre mexicano". "Al parecer, por aquí había un río que tenía unas cataratas muy lindas y alguien que había estado en México dijo que el lugar se parecía mucho a Acapulco. Entonces le pusieron así.
"Cuando fundaron la escuela, en 1974, le pusieron el nombre del pueblo. Gracias al nombre que tiene, la Embajada de México colabora anualmente con la institución, proporcionándole una cantidad de dinero que utilizan para la compra de libros o de material didáctico", explicó la maestra Alba Luz Sequeira Ruiz.
Ubicación: Pocosol de San Carlos, Alajuela.
Infraestructura: Tres aulas, un comedor estudiantil.
Origen del nombre: "Dicen que el señor que donó los lotes para construir este asentamiento tenía tres hijos y tres hijas.
"Primero decidió echar mano de esa coincidencia para crear su propio sello de ganado.
"Varios años después, el nombre de Tres y Tres pasó primero al pueblo y después a la escuela, fundada en 1985", detalló Nuria Pérez González, vecina del pueblo.
Ubicación: Rafael de Upala, Alajuela.
Infraestructura: Tres aulas y un comedor estudiantil.
Población: Tres maestros y cerca de 62 alumnos.
Origen del nombre: "Cuando los vecinos nos reunimos para fundar la escuela, uno señor insistió en que le pusiéramos La Maravilla, porque sonaba muy bonito, y a todos nos gustó", recordó Aida Reyes, miembro de la Junta de Educación del centro.
Ubicación: Nicoya, Guanacaste.
Infraestructura: Dos aulas y un comedor estudiantil.
Población: Un maestro y cerca de 40 alumnos.
Origen del nombre: "La escuela se fundó en 1966 y, cuando el supervisor vino a inspeccionar el terreno, propuso que se llamara 'Colas de Gallo' porque en el lote había una gran planta con ese nombre", recordó Leocadio Briceño, pionero del pueblo.
Ubicación: 27 de abril, Santa Cruz, Guanacaste.
Infraestructura: Un aula.
Población: Un maestro y cerca de 30 alumnos.
Origen del nombre: "Guapote es el nombre de un pez. Así llamó la gente a este pueblo hace más de 70 años, aunque es algo raro porque aquí no hay de esos peces", dijo Wálter Matarrita, de 67 años, uno de los vecinos más antiguos del pueblo.
Quizá estos nombres no sean muy curiosos ni increíbles, pero tienen a su favor que son los más usados para denominar a escuelas públicas del país.
De acuerdo con la lista de centros de primaria publicada en la página web del Ministerio de Educación Pública (MEP), Los Ángeles es el nombre más común, con 38 escuelas llamadas así.
Le siguen Pueblo Nuevo con 25; El Carmen y La Esperanza, con 21; y La Guaria, Las Brisas y La Unión, con 17.
Y es que si hay una costumbre difundida en nuestro país, es la de encomendar las escuelas a seres celestiales. Como prueba están las 40 dedicadas al arcángel San Rafael y las 28 a otro arcángel: San Miguel.
Otros nombres de santos muy utilizados son San Isidro (25); San Luis, San Antonio y San Juan (21); igualmente San José, Santa Rosa y San Martín (18).
También están las escuelas que hicieron suyos los nombres y apellidos de varios personajes. Los del expresidente León Cortés Castro (6), el héroe nacional Juan Santamaría (5) y el doctor Carlos Luis Valverde Vega (4), son los más comunes.
Cada provincia del país tiene su propia lista de nombres curiosos.
Alajuela
Acapulco
Aguas Negras
Arco Iris
Los Tijos
Barroeta
Carrera Buena
Chaparrón
El Achiote
El Botijo
El Cachito
El Combate
El Conchito
El Delirio
El Edén
El Fósforo
El Futuro
El Saíno
Gallo Pinto
La Jabalina
Rubí
Jauuri
La Cabanga
La Cajeta
La Cocaleca
La Picada
La Samba
La Urraca
Las Delicias
Las Garzas
Las Nieves
Laurel Galán
Parcelas de París
Pata de Gallo
Pizotillo
Quijongo
Rancho Quemado
Ron ron abajo
Sonafluca
Suampito
Terrón Colorado
Tres y Tres
Viento Fresco
Cartago
Caragral
Cien Manzanas
Cocorí
El Cas
El Seis
El Sol
El Torito
Eslabón
Guabata
Guayabal
Kabebata
La Alegría
La Margot
La Pastora
La Reunión
Las Damitas
Las Virtudes
Padre Peralta
Patio de Agua
Quebrada del Fierro
Guanacaste
Barco Quebrado
Bejuco
Cabecera
Caimitalito
Camaronal
Cañafístola
Cerro del Chompipe
Colas de gallo
El Capulín
El Consuelo
El Tablazo
Guastomatal
Huacas
Jazminal
La Guinea
Lagarto
Los Jocotes
Los Planes
Maquencal
Monte Galán
Monte de los olivos
Obandito
Paso Hondo
Polvazales
Raizal
Sandial
Sonzapote
Terciopelo
Tres Amigos
Tronadora
Heredia
Cocobolo
El Gaspar
Gacelas
Chiripa
La Gata
Lindo Sol
La Gran Samaria
La Platanera
La Unión del Toro
Limón
Aguas Frías
Anita Grande
Campo Kennedy
Carambola
Carbón #1
Cocorí
Dos Ramas
El Limbo
El Millón
El Rótulo
El Sota
Gavilán Canta
La Herediana
La Josefina
La Manudita
La Suerte
Londres
Olivia
Patiño
Sardina
Seis Amigos
Puntarenas
Ajuntaderas
Bolas
Boquete
Cambalache
Caracol de la vaca
Ceibón
Convento
Cuchillo
Cuervito
Chocuaco
El Chagüite
El Danto
El Jicote
El Malinche
El Nene
El Ñeque
El Sándalo
La Abuela
La Chirraca
La Dibujada
La Escuadra
La Fresca
La Gallega
La Ilusión
La Manchuria
La Navidad
La Nubia
La Sansi
La Shamba
La Tinta
Lagarto
Las Ánimas
Las Mellizas
Las Trenzas
Las Veguitas
Meta Ponto
Montero y Palito
Portalón
Punta Mala
Río Incendio
Riyito
Siete Colinas
Sonador
Tigrito
Tortuga
Tres Piedras
Vainilla
San José
Berlín
Candelarita
El Águila
El Barro
El Brujo
El Galán
El Hoyón
El Quemado
El Sukia
Fila Negra
Gamalotillo
Grifo alto
Jaboncillo
Jilgueral
La Alfombra
La Arenilla
La Ceniza
La Ese
La Repunta
Lanas
Las Limas
Las Tumbas
Los Alpes
Mastatal
Mata de plátano
Matazanos
Morado
Morete
Patio de Agua
Quizarra
Rastrojales
Tierra Prometida
Tinamaste
Zapatón
Zoncuano de Acosta