Estilo de vida

Tamagotchis, II parte

Pablo Fonseca
pfonseca@nacion.com

Los tamagotchis preparan su retorno con una serie de funciones avanzadas que prometen tener a sus amos mucho más ocupados que antes.

Foto: AP / La Nación.

Recuerda usted a aquella famosa mascota virtual que en 1997 enloqueció a media humanidad?

Su nombre: tamagotchi. Su oficio: dar la mayor cantidad posible de trabajo a su dueño. Su especialidad: pasarse el día pidiendo alimento, llorando o llamando la atención para que jugaran con él.

Millones de personas se encariñaron profundamente con su mascota electrónica en forma de huevo y tamaño de llavero.

A los niños hubo que explicarles que la "muerte" de la entelequia no entrañaba mayor problema metafísico: presionando un botón crearían ellos mismos una nueva vida que verían crecer, alimentarse, llorar...

Pues bien, los pequeños huevos bonitos –que eso significa la palabra tamagotchi– preparan su regreso.

Su relanzamiento, el 20 de marzo en Japón y a mediados del 2004 en el resto del mundo, incluye su rebautizo como Tamagotchi Plus.

El "plus" incluye funciones mucho más avanzadas, como la de obedecer complacidos la milenaria sentencia de "creced y multiplicaos". Esto implica ser el dueño de una tamagotchi hembra o de un tamagotchi macho, los que pasarán de las relaciones amistosas a un nivel más comprometido por medio de diversos regalos y citas que se efectuarán gracias a su dispositivo infrarrojo.

Si coloca a dos de estas mascotas cerca, la que tome la iniciativa le enviará flores o un pequeño obsequio a la otra como muestra de amistad. Después, inician la conversación de rigor (al mejor estilo de los chats de Internet) y, si es un buen flirteador, el tamagotchi pronto la invitará a cenar. De ese cortejo al matrimonio hay solo unos días, siempre que los dueños pongan de su parte para fomentar la relación de ambos.

Antes de tomar medidas correctivas ante alguna aventura extramarital de su mascota, tome en cuenta que la fidelidad de las unidades no está garantizada.

Las funciones básicas no variaron respecto de los modelos anteriores. Aún es necesario presionar varios botones para alimentarlo, jugar con él, limpiarlo y darle alguna que otra medicina. La falta de cuidado y el desinterés seguirán siendo las principales causas de mortalidad en el mundo tamagotchi.

No obstante, las mascotas de esta nueva edición tendrán cinco veces más energía que sus antecesores. Además, los verá mediante pantallas más grandes y de cristal líquido con el doble de la resolución.

Esta versión será lanzada en seis colores: blanco, negro, azul, amarillo, naranja claro y verde agua. De ellos, la compañía Bandi –empresa dueña de la tecnología y mayor fabricante japonesa de juguetes– espera colocar dos millones de unidades en los primeros diez días de comercialización. El costo de cada mascota en Japón rondará los $20 dólares (cerca de ¢9.000).

En esta ocasión, Bandi será más precavida. Si bien el tamagotchi original vendió 40 millones de unidades, la empresa tuvo pérdidas por $60 millones debido a los excedentes de inventario después de que pasó la " fiebre" inicial.

Si solo en casos excepcionales la crítica acepta que las segundas partes son mejores, la pregunta que muchos se hacen ahora es:

¿Lograrán los tamagotchi salirse de nuevo con la suya?


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